COTIA, Brasil. (DPA).- Faryd Mondragón escogió el momento más solemne para que un futbolista se despida de las canchas: en pleno Mundial y convertido en una especie de padre adoptivo de algunos de los integrantes de la selección colombiana.
Aunque desde la eliminatoria sudamericana es suplente de David Ospina, Mondragón es el líder natural del equipo que dirige el argentino José Pekerman y ya empieza a pensar en su futuro.
Mondragón cumplirá 43 años el 21 de junio y romperá el récord del jugador de más edad en un Mundial que tenía el camerunés Roger Milla, quien en el campeonato de Estados Unidos 1994 jugó cuando tenía 42 años y poco más de un mes.
Hace algunas semanas, el arquero aseguró que no se estaba despidiendo del fútbol activo cuando tapó el último partido del Deportivo Cali en la primera fase del Torneo Apertura.
Su equipo no pudo clasificarse a la instancia semifinal de la liga y en Colombia se sintió tristeza por esa “despedida” del arquero. Sin embargo, aseguró que su compromiso con el fútbol no terminaba ahí porque faltaba el Mundial de Brasil.
Con todo, se da como un hecho que el arquero pondrá tras el Mundial el punto final a una dilatada carrera que empezó en el Deportivo Cali en 1990 y lo llevó a ser catalogado como uno de los mejores en su puesto en la historia del fútbol colombiano.
“Esta no es mi despedida, fue mi último partido oficial con el Deportivo Cali. Mi retiro lo anunciaré después del Mundial de Brasil 2014, si dios me permite tener el honor de ser convocado por el profesor Pékerman”, aseguró aquella vez para aplacar un poco la tristeza de sus seguidores.
Mondragón jugó en equipos del exterior como Cerro Porteño de Paraguay, Argentinos Juniors e Independiente de Argentina, Real Zaragoza de España, Metz de Francia, Galatasaray de Turquía, Colonia de Alemania y Philadelphia Union de Estados Unidos, hasta que en 2012 retornó al Cali, el club de sus amores.
El momento más emotivo de su carrera ocurrió en el Mundial de Francia 1998, cuando fue titular y lloró amargamente tras la eliminación de Colombia en la primera fase.
Colombia cayó por 2-0 ante Inglaterra y las lágrimas de Mondragón fueron tan abundantes que su colega David Seaman se dirigió hacia él para consolarlo mientras las cámaras de televisión no dejaban de mostrar la dramática escena.
“En ese momento miraba el reloj y faltaban muy pocos minutos (para el final). Cuando uno está en una Copa del Mundo no se quiere ir nunca y el hecho de quedar eliminados me hizo sentir una angustia interna. Se acababa la participación y no sabía si habría otra oportunidad o sería ése mi último Mundial”, dijo años después en una entrevista.
Pero Mondragón admite que antes de la eliminatoria sudamericana no sospechaba que sería tenido en cuenta por Pékerman en esa tarea de papá de un equipo cuyos integrantes profesan un evidente respeto hacia él.
“Todas las fuerzas, la concentración, el amor y la pasión están puesta en mi selección porque todos somos Colombia. Comienza un nuevo reto en mi vida enfocada cien por ciento en el Mundial y después decidiré qué voy a hacer con mi futuro profesional”, señaló hace poco el guardavallas.
“Para mí es un orgullo estar con Faryd. Toda su experiencia la pone al servicio de la selección y sus consejos nos van a servir mucho al momento de disputar los partidos”, dice el arquero titular Ospina, de 25 años.
