Mientras se acerca la pausa del verano (boreal), los tradicionales rumores agitan el mercado de fichajes de la Fórmula Uno antes de que se dispute este fin de semana, en el trazado de Silverstone, el Gran Premio de Gran Bretaña.
En Ferrari, el finlandés de 37 años Kimi Raikkonen, fiel a su mutismo, no ha dado pistas sobre una posible prolongación de contrato. Su decisión, sin embargo, puede desencadenar todo un efecto dominó en el apartado de traspasos.
"Desde 2010 todo el mundo piensa que al final de cada temporada Raikkonen va a dejar la Fórmula Uno, pero estamos en 2017 y ahí sigue", constata el francés Romain Grosjean (Haas), que sueña con una plaza en la escudería italiana.
Si el campeón del mundo de 2007 se retira finalmente, hay varios candidatos para ocupar su puesto, comenzando por el mexicano Sergio Pérez. En Force India desde 2014, Pérez podría recalar en la 'Scuderia' gracias sobre todo a su benefactor, el multimillonario Carlos Slim.
Se murmura además que Ferrari, a falta de un piloto italiano, se habría fijado en el australiano Daniel Ricciardo (Red Bull); no solo por sus buenos resultados, también por sus orígenes: su padre nació en Sicilia y su madre tiene antepasados calabreses.
También está su actual compañero de equipo, el holandés Max Verstappen, promesa del circuito a sus 19 años y que recientemente expresó su deseo "de conducir el coche más rápido".
Dos factores juegan sin embargo en contra del joven piloto. Su contrato con Red Bull, que se extiende hasta el fin de la temporada 2019, y el rechazo del padre a que su hijo protagonice un traspaso demasiado temprano.
En cuanto al líder del campeonato, el alemán Sebastian Vettel, apenas hay incertidumbre: renovará su acuerdo con Ferrari.
"Le he dicho claramente que estamos dispuestos a firmar un nuevo contrato si él desea continuar con nosotros", afirmó el pasado fin de semana el presidente de la escudería, Sergio Marchionne, que busca cerrar el nombre del piloto que acompañará a Vettel el año que viene antes del GP de Italia, que se disputa a comienzos de septiembre.
En ese sentido, el alemán ya habría dado el visto bueno a la continuación de Raikkonen, que mantiene un discreto segundo plano y que por lo tanto no le hace sombra.
EL CASO ALONSO
Entre los tres 'grandes' del campeonato, Mercedes es el único que no parece tener previsto cambio alguno.
A Valtteri Bottas solo le resta un año de contrato, pero el finlandés ha demostrado que puede luchar por el título siendo al mismo tiempo un gran compañero de equipo, extremo difícil de alcanzar en este deporte.
Lo que no impide que, a medio-largo plazo (hacia el final de la temporada 2019), Mercedes quiera a hacerse con Vettel, traspaso que coincidiría con el 35 aniversario de Lewis Hamilton.
El español Fernando Alonso, lejos de hipotéticos fichajes entre las mejores escuderías, vive un calvario en McLaren-Honda.
Si un cambio de equipo se antoja obligatorio para el asturiano, las opciones que se le presentan no parecen muy halagüeñas.
Su perfil y su salario no encajan con el tipo de piloto que busca Red Bull y un regreso a Ferrari o a Mercedes parece, a día de hoy, poco menos que imposible. Ni Vettel ni Hamilton quieren a Alonso como compañero de equipo.
Por su parte, Carlos Sainz Jr (Toro Rosso), hijo del dos veces campeón del mundo de Rally, cuenta con el mismo agente que el piloto asturiano, Luis García Abad, que intenta que Red Bull lo incorpore a sus filas. Para ello, sin embargo, la escudería austriaca con base en Inglaterra tendría que liberar primero una plaza.
Otra opción para el español sería Renault, que ya se interesó por él en 2016.
