SOPOT, Polonia. (AFP).– El costarricense Nery Brenes perdió su título de los 400 metros en el Mundial de atletismo en pista cubierta, tras finalizar en sexta y última posición en la final de este sábado en Sopot (Polonia), con un crono de 47.32 que le alejó de su sueño.
Su tiempo es relativo, ya que en los últimos metros, cuando se vio distanciado, trotó más que corrió. Su sucesor es el checo Pavel Maslak (45.24), que se impuso en una carrera en la que el bahameño Chris Brown fue segundo (45.58) y el estadounidense Kyle Clemons (45.74) se colgó la medalla de bronce.
“No entiendo qué ha pasado. Son cosas que pasan, pero ahí hay un digno campeón. Tengo que estar contento, me he dado cuenta de que estoy en una gran forma y sólo me queda seguir trabajando”, dijo el atleta tico al final de la prueba, visiblemente contrariado por cómo fue su final.
Había comenzado bien, pasando tercero la primera curva, pero a partir de ahí empezó a perder posiciones y en la recta final terminó de ser adelantado por el resto de los competidores, hasta finalizar en sexta y última posición.
Brenes había deslumbrado hace dos años en la final del Mundial en sala de Estambul-2012, con un estratosférico 45.11 que le dio la medalla de oro, el mayor éxito de su carrera deportiva.
En las dos ediciones anteriores de este Mundial, Valencia-2008 y Doha-2010, había quedado cuarto, muy cerca de subir al podio.
Esta vez empeora esos registros, pero se queda con la satisfacción de haber entrado en una nueva final después de la operación en un tobillo a la que se sometió hace un año y que le tuvo de baja varios meses.
Brenes se había clasificado el viernes en una apasionante semifinal en la que había terminado con un crono de 46.25, su mejor marca de la actual temporada.