La emoción de la Liga de Campeones de Fútbol de Europa regresa este martes con dos partidos de la ronda de octavos de final, pero sin duda el dueño PSG-Chelsea salta como el más atractivo.
Un duelo con sabor a revancha luego que en la edición pasada el equipo inglés eliminó al París Saint-Germain en cuartos de final.
El panorama es diferente aunque el equipo de la capital francesa deberá encarar un partido sin varias de sus figuras estelares por lesiones.
A los lesionados contra el Caen -Yohan Cabaye, Lucas Moura y Marquinhos-, el entrenador parisiense, Laurent Blanc, tiene que sumar las dudas sobre Thiago Motta y Blaise Matuidi, cuyo estado de salud no parece al cien por ciento..
Blanc puede tener problemas para conformar un centro del campo con garantías, lo que no es la mejor forma de medirse a un rival de la talla del Chelsea.
La única buena noticia del PSG es que el argentino Javier Pastore ha vuelto a entrenarse y está a disposición del técnico.
En cuanto al conjunto del suroeste de Londres, que lidera la Premier League con solvencia, con siete puntos de diferencia sobre el Manchester City, recupera a una de sus estrellas, el delantero hispano-brasileño Diego Costa, quien no ha disputado los últimos tres partidos de los Blues en liga por sanción.
Además de Costa, Cesc Fbregas, máximo asistente de la liga inglesa, y que salió del banquillo en el partido ante el Everton del pasado miércoles, volverá a ser titular en el centro del campo de los londinenses, junto al serbio Nemanja Matic.
La única duda para el entrenador blue, el portugués José Mourinho, es la del atacante brasileño Oscar, que se marchó lesionado en el último compromiso liguero, y su puesto podría ocuparlo el colombiano Juan Guillermo Cuadrado, fichaje estrella del mercado de invierno en el Reino Unido.
BAYERN A LA CANCHA
En el otro partido de la jornada de este martes, el Bayern Múnich viajó a Ucrania para encarar al Shakhtar Donetsk tras haber recuperado su mejor forma ante un al Hamburgo al que goleó por 8-0.
Este martes, Pep Guardiola podrá volver a contar con Xabi Alonso, que faltó ante el Hamburgo por problemas musculares, y con Jerome Boateng, que fue baja por sanción ante el equipo hanseático.
El Shakhtar Donetsk, por su parte, espera al Bayern Múnich con piel de cordero, pero tal vez con suficientes argumentos futbolÍsticos y talento brasileño para dar la sorpresa en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.
El rumano Mircea Lucescu, técnico local, es un viejo conocido de Pep Guardiola, quien dirigía al Barcelona cuando los catalanes eliminaron a los “mineros” ucranianos en los cuartos de final en la temporada 2010-2011.
La diferencia con respecto a esa eliminatoria radica en que el partido no se jugará en Donetsk, capital de la región hullera y ahora principal bastión de las milicias separatistas prorrusas.
El Shakhtar, que no juega en su campo desde hace casi un año, debido al estallido del conflicto con Kiev, recibirá al equipo teutón en el moderno estadio de Lvov, que acogió la Eurocopa en 2012.
Lvov, en el oeste de Ucrania, es territorio hostil para el equipo de Donetsk, por lo que los pupilos de Lucescu no podrán contar con la presión de las gradas como factor determinante.
