La selección de fútbol sala de Panamá se aferra a una ligera esperanza para seguir con vida en el Mundial.
El equipo panameño lo dio todo, pero al final no fue suficiente y cayó ayer ante el anfitrión Colombia por 4-3 en el cierre de su grupo, en un muy disputado encuentro en el Coliseo El Pueblo en Cali.
Ahora Panamá aspira por uno de los cuatro mejores terceros lugares para poder avanzar a la ronda de los octavos de final, aunque su alta diferencia de goles de -8 lo hace difícil, pero no imposible.
La victoria de los colombianos, la primera en su Mundial, los clasificó a la siguiente fase en el segundo lugar con 5 puntos, mientras que Portugal terminó como líder del grupo tras vencer a Uzbekistán por 5 a 1.
Panamá concluyó la primera fase con tres puntos producto de su victoria por 3-1 sobre los uzbecos en su debut, pero la derrota por 9-0 ante los portugueses en su segunda salida es la que los tiene en la cuerda floja, a la espera del desenlace en el grupo C, D, E y F.
A diferencia del encuentro ante Portugal, Panamá salió ayer más inteligente, con las líneas más atrasadas, cediéndole la esférica a Colombia y esperando el momento justo para salir en el contragolpe.
Pero ese buen planteamiento táctico falló debido a una desconcentración defensiva en una jugada de saque de banda que terminó con el 1 a 0 para los colombianos en los pies de Angellot Caro al minuto 3.
Panamá igualó cinco minutos después con un derechazo del veragüense Josué Brown.
Dicho empate era justo lo que necesitaba Panamá para avanzar directamente y no tener que depender de otros resultados.
Sin embargo, los panameños iban a recibir la primera de sus dos tarjetas rojas en Michael De León, en una acción que derivó en el 2-1 para Colombia al minuto 11 en un zurdazo de Jhonatan Toro, aprovechando así la ventaja numérica.
Ya después en el segundo tiempo, Jorge Abril decretó el 3-1 para Colombia cuando solo iban dos minutos.
Fue aquí que apareció la magia de Abdiel Castrellón con un golazo en una jugada personal para poner a Panamá a un gol del empate.
La mala noticia fue que solo 3 minutos después de su espectacular anotación iba a salir expulsado en una falta infantil. Dicha ventaja numérica fue nuevamente aprovechada por los sudamericanos, con un potente zurdazo de Andrés Pérez para el 4-2, a falta de 7 minutos para el final del partido.
Los panameños, fieles a su apodo de guerreros del barrio, no se rindieron y volvieron a descontar con un zurdazo de Fernando Mena para poner el suspenso, a falta de solo tres minutos.
Panamá lo intentó en los últimos minutos con disparos de afuera, pero al final no pudo ser y ahora deberá sacar la calculadora y empezar a rezar para que pueda emular su actuación en el pasado Mundial de Tailandia, donde pudo avanzar a los octavos de final.
