El plusmarquista mundial de salto de longitud, el estadounidense Mike Powell, se indignó este miércoles ante la propuesta de la Federación Europea de Atletismo (EAA) de anular los mejores registros continentales, e incluso mundiales, logrados antes de 2005, lo que llegó a calificar de "injusticia" y "bofetada".
La iniciativa de la EEA, que todavía debe aprobarse por la federación internacional (IAAF) en agosto, es "una injusticia" y una "bofetada", declaró Powell, de 53 años, a la cadena de televisión BBC.
"Me he puesto en contacto con mi abogado y le he advertido de que defienda los 8.95 metros que logré en Tokio en 1991. Esta decisión es una injusticia y una bofetada. Existen registros que son cuestionables, lo sé, pero el mío es real. Es una historia de tripas y corazón, uno de los momentos más grandes de la historia del deporte", subrayó el exatleta.
Powell batió con 8.95 el récord mundial de 8.90 metros que consiguió Bob Beamon en México 1968 y que se mantuvo como plusmarca universal durante 23 años, tras un duelo épico con Carl Lewis.
"La IAAF destruiría muchas cosas con esta decisión. Es mala, y pase lo que pase voy a luchar", aseguró.
El objetivo de la propuesta de la EAA es que permanezcan como récords las marcas menos sujetas a dudas respecto a un eventual dopaje, según el documento de trabajo del organismo, publicado el lunes.
El presidente de la IAAF Sebastian Coe señaló que aprobaría esta propuesta: "Esto muestra que hemos puesto en marcha sistemas de lucha contra el dopaje más robustos y más seguros de lo que lo eran hace 10 o 15 años".
