Se dice que el fútbol es como una religión y esa pasión la siente Raúl González, sacerdote panameño, radicado en España, que vino a Rusia para seguir a su selección.
“Los futbolistas son un ejemplo para nosotros”, dijo Raúl mientras caminaba por las afueras del estadio Nizhni Novgorod.
“Hace poco el papa Francisco publicó una carta sobre el deporte y en ella mencionaba que los deportistas nos enseñan a todos nosotros a dar lo mejor”, dijo.
Vestidos con la camiseta de Panamá, llegó a Rusia en compañía de su padre, con solo una maleta de mano, en un viaje desde Madrid.
Oriundo de la provincia de Herrera, Raúl confesó que decidió venir al Mundial después de vivir de cerca la experiencia de apoyar al onceno nacional en la Copa Oro del año pasado.
Desde ese momento dijo que nació la idea de ir a Rusia junto a su padre y ya una vez completada la clasificación se pusieron a concretar el plan.
“Nosotros vinimos a sembrar nuestro sombrero pintao, nuestra bandera y la camiseta en este primer Mundial”, destacó su padre Raúl.
Ingeniero agrónomo de profesión, reconoció que no esperaba ver tantos panameños como sucedió en Sochi para el primer partido de Panamá ante Bélgica.
Además de los colores de Panamá, el mayor de los González ya también representó a sus raíces y al sector de Los Pozos con su camiseta de la novena herrerana.
Todo el camino mundialista de los González arrancó en Madrid, España, lugar donde Raúl ya tiene 7 años de estar viviendo y dedicándose al servicio de Dios.
Mencionó que en España son muchos los sacerdotes que siguen el fútbol, siendo la gran mayoría aficionados del Real Madrid.
“Había estudiado derecho y después quise optar en una vida de entrega a los demás, a Dios, y después de un largo tiempo de meditación inicié mi camino en la formación sacerdotal y religiosa en la orden de San Agustín”, detalló el oriundo de Chitré.
Y sobre que le había parecido al debut de Panamá en la derrota 3-0 ante los belgas, señaló que no habían jugado mal y que por suerte ya había pasado el susto inicial.
“No solo se necesita fuerza física, se necesita ya más inteligencia emocional dentro del desarrollo de juego”, mencionó el cura.
“Panamá puede mejorar, pueden tener más seguridad, más confianza, ya pasaron el primer susto y pienso que deberán estar mejor preparados para este partido”, puntualizó.
