GINEBRA, Suiza. (EFE). -El Centro Hospitalario Universitario del cantón de Vaud (CHUV), en la ciudad suiza de Lausana, al que ha sido trasladado el expiloto de fórmula uno Michael Schumacher, tiene en su plantilla a algunos de los mejores neurocirujanos del mundo.
El portavoz del más conocido como Hospital de Lausana o simplemente CHUV, Darcy Christen, confirmó en conversación telefónica con Efe que en este centro médico trabajan "algunos de los mejores especialistas del mundo" en el área de neurocirugía, en la que Schumacher debe ser tratado.
El CHUV es uno de los cinco hospitales universitarios de Suiza y, gracias a su colaboración con las facultades de Biología y Medicina de la Universidad de Lausana, goza de prestigio internacional en los ámbitos de la investigación y de la formación médica.
Este moderno centro hospitalario está compuesto por más de un centenar de entidades, entre ellas una veintena de centros especializados y de investigación, catorce departamentos y más de sesenta servicios relacionados con las más diversas especialidades médicas, así como tres laboratorios.
El más celebre estos días es el Laboratorio Suizo de Análisis del Dopaje, que recibió el mandato de la FIFA de controlar las muestras de orina y sangre de los jugadores que participan en el Mundial de Brasil, lo que en total representará unos 2 mil 500 análisis.
También fue a una entidad dependiente del CHUV, el Instituto de Radiofísica, a la que se encargó el año pasado analizar efectos personales del fallecido líder palestino Yaser Arafat y que concluyó que éste probablemente murió envenenado por polonio.
El CHUV cuenta, como su reputación lo explica, con un importante presupuesto, que se eleva a mil 400 millones de francos suizos (unos mil 550 millones de dólares o mil150 millones de euros), además de una plantilla de 9 mil 353 empleados de más de un centenar de nacionalidades.
Su reputación y sus avances tecnológicos y en la investigación médica hacen del Hospital de Lausana un lugar que suele recibir a personas adineradas o famosas, para las que este centro siempre intenta garantiza la máxima discreción.
Christen confirmó que "efectivamente, de vez en cuando" el CHUV recibe a celebridades y que "a veces cuesta mucho trabajo preservar el secreto médico y el respeto de la esfera privada de las familias", algo que de todos modos siempre ha conseguido.
A esto contribuye, indicó, que Suiza es un país especialmente apropiado para resguardar la privacidad, ya que incluso la prensa nacional muestra, en general, una voluntad de respeto en este aspecto.
El portavoz del hospital adelantó que, conforme establecen los códigos del establecimiento, éste no ofrece informaciones sobre sus pacientes sin su autorización y se ajusta enteramente al principio de confidencialidad.
