REDACCIÓN DEPORTES, (EFE). -La estadounidense Serena Williams, campeona en las dos últimas ediciones, se impuso a la serbia Ana Ivanovic por 6-4 y 6-4 en 78 minutos en su debut en el Masters de Singapur, con lo que obliga a la rusa Maria Sharapova a lograr al menos la final, si quiere ocupar el puesto de número uno a final de año.
Una enfermedad y un problema en la rodilla han forzado a la actual número uno del mundo a abandonar en los dos últimos torneos desde que ganó su tercer Abierto de Estados Unidos (EU) consecutivo a comienzos de septiembre, por lo que las dudas sobre su estado de forma en Singapur eran considerables.
Serena luchó con garra durante todo el partido y casi se quedó sin voz de tanto gritar "vamos" para animarse. En partido inaugural del Grupo Rojo, Serena salió como un vendaval, con la misma muñequera de color leopardo que lució en el pasado Abierto de EU e Invanovic se mostró algo nerviosa.
Así, la menor de las Williams tuvo una ventaja inicial de 4-1, e incluso dos oportunidades para marcar el 5-1.
Ana, en su primera intervención en el Masters desde 2008, reaccionó con coraje hasta empatar 4-4, y dispuso de una ocasión de oro para romper y adelantarse 5-4, pero falló una fácil volea, con el público que llenaba el Sports Hob de Singapur pendiente de su desafío.
La jugadora serbia, la única de este grupo que ha logrado ganar a Serena una vez (18-1 ahora) no pudo controlar el servicio de la número uno del mundo, que con 12 saques directos en su cuenta, y 25 golpes ganadores terminó por doblegarla, con una rotura en el último juego del partido.
De esta forma, Serena hacía desaparecer las dudas sobre su estado de forma, y ganaba su partido número 16 consecutivo en este torneo.
La americana de 33 años, lucha en Singapur por acabar el año como número uno del mundo. Sharapova, lÍder del Grupo Blanco, tiene opción matemática de impedírselo y ser ella la que consiga este logro, pero con la victoria de hoy de Serena, Maria tiene ahora que alcanzar la final para tener una oportunidad.
