La estadounidense Serena Williams ratificó su condición de número uno del mundo al imponerse a la rumana Simona Halep por 6-3 y 7-6 (3) y revalidar la corona en el torneo de Cincinnati, que hizo suya después de 1 hora y 39 minutos de partido.
La estadounidense acumula con la de Cincinnati quince finales ganadas de forma consecutiva. No pierde en el último encuentro de un torneo desde que cayó, precisamente, en el abierto de Ohio con la bielorrusa Victoria Azarenka en 2013.
La victoria ante Halep, a quien ya le había ganado en cinco de los siete duelos previos que habían dirimido aunque perdió con la rumana en Indian Wells este mismo año, le supone a la raqueta de Florida su quinto trofeo del curso tras el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y Miami.
La determinación y el servicio terminaron con cualquier esperanza de Halep, que dominó en el inicio de cada manga. No fue capaz la rumana de mantener el pulso con su rival. Ni siquiera en el tie break final, que otorgó el éxito a Serena.
La menor de las Williams, que tiene 69 títulos en su haber, está invicta este año en las cinco finales que ha jugado, incluyendo los primeros tres torneos de Gran Slam (Abierto de Australia, Roland Garros y Wimbledon).
Si gana el Abierto estadounidense de 2015, será la primera mujer que se impone en los cuatro torneos Majors de una misma temporada, desde que la alemana Steffi Graf lo hizo en 1988.
Williams se consolida en el primer lugar del escalafón mundial del tenis femenino por 255 semanas consecutivas, de acuerdo al ranking que saldrá este lunes por la WTA.
Serena le sigue los pasos en ese apartado a la alemana Steffi Graf (377), y a sus compatriotas Martina Navratilova (332) y Chris Evert (260) en la lista histórica de más semanas consecutivas al frente de la WTA.
