Después de su difícil debut en las Grandes Ligas, el lanzador panameño Severino González asimila la lección y se prepara para su próxima apertura con los Filis de Filadelfia, la cual está programada para el próximo domingo en Miami.
González se convirtió anoche en el istmeño número 54 en jugar en la gran carpa, pero los Cardenales de San Luis le dieron una dura bienvenida, con 10 imparables y siete carreras en 2.2 episodios lanzados.
“Traté de poner la bola en el guante del receptor todas las veces, pero desafortunadamente mi comando no funcionó”, afirmó González tras el partido por intermedio de un intérprete que en esta ocasión fue el dominicano Juan Samuel.
El guante de ese receptor de los Filis era el de su compatriota chiricano Carlos Calicho Ruiz, en una combinación que hizo historia, al ser la primera vez que un pitcher y un catcher de Panamá empiezan un partido de Grandes Ligas.
“Una cosa que aprendí es que necesito mantener la bola abajo aquí (en Grandes Ligas). Eso es definitivamente seguro, aprendí eso”, agregó el veragüense de acuerdo con la página de los Filis.
Por su parte, el mánager de los Filis Ryne Sandberg, explicó que el diestro no pudo dominar su bola rápida en ambos del plato, lo que le permitió a los Cardenales realizar buenos swings.
“Estoy seguro que a él le gustaría hacer algunos ajustes para su próxima salida”, comentó el técnico en un adelanto que tiene en mente darle otra oportunidad en las mayores.
Esto sería el próximo domingo en el Marlins Park, para enfrentar ahora a Miami. “Voy a tomar esta experiencia y usarla en mi próxima salida”, dijo el panameño de 22 años.
En el partido de anoche en el Busch Stadium de San Luis, los Cardenales ganaron 11-5, y el Carlos Ruiz se fue de 4-0.
