El joven golfista estadounidense Jordan Spieth asumió el mando del Masters de Augusta, primer Gran Slam de la temporada, mientras el número uno mundial Rory McIlroy navegó al filo del par, y el exmonarca del circuito, Tiger Woods, anda por la mitad de la tabla.
Spieth, segundo en el Masters de 2014, firmó un impresionante cartón de 64 golpes, ocho bajo par, para sacar tres impactos de ventaja sobre sus perseguidores, su compatriota Charley Hoffman, el inglés Justin Rose, el sudafricano Ernie Els y el australiano Jason Day, que comparten el segundo lugar con una puntuación de 67 (-5).
El norilandés McIlroy, que busca el único Gran Slam ausente en su palmarés, ancló en el puesto 18 con un cartón de 71, al igual que el campeón defensor, el norteamericano Bubba Watson.
En su regreso al circuito después de dos meses de ausencia por diversas lesiones, el estadounidense y ex número uno del mundo, Tiger Woods, tuvo una tarjeta de 73 golpes, uno sobre el par, válida para la plaza 41.
El español Sergio García encabezó a los golfistas hispanoamericanos con una ronda de 60, que lo unicó en el sexto escaño, mientras el colombiano Camilo Villegas y el argentino Ángel Cabrera marchan en la plaza 31, con cartón de 72 golpes.
Pero el protagonista de la jornada fue Spieth, el jugador más joven en la historia del Masters que lidera tras la primera ronda.Y ni se percató que tenía al alcance un significativo récord.
Spieth logró seis birdies en un tramo de siete hoyos que le permitió ponerse 8 bajo par tras 14 hoyos. Prácticamente todo le salía bien. Su anotación de 64 fue la mejor en una primera ronda en Augusta desde el 63 de Greg Norman en 1996 y le sirvió para sacar una ventaja de tres golpes sobre Ernie Els, Jason Day, Justin Rose y Charley Hoffman.
