La justicia suiza abrió un proceso penal contra el francés Jerome Valcke, antiguo secretario general de la FIFA, y Nasser Al-Khelaifi, director de la sociedad BeIn Media y presidente del París Saint-Germain, por "la concesión de los derechos de medios de comunicación en los Mundiales de fútbol", anunció este jueves el ministerio Público de Suiza.
El pasado 20 de marzo se abrió una investigación por "sospechas de corrupción privada, estafa, gestión desleal y falsificación de documentos", indicó el ente público suizo, precisando que una operación "coordinada" fue llevada a cabo por varios países en este procedimiento.
En colaboración con las autoridades competentes "de Francia, de Grecia, de Italia y de España, varios registros tuvieron lugar simultáneamente en diversos lugares", añadió el ministerio suizo.
Jerome Valcke, suspendido 10 años por otros hechos de corrupción, está acusado de haber "aceptado prebendas ilícitas ligadas a la concesión de derechos de medios de comunicación en algunos países por parte de un empresario en los Mundiales de 2018, 2022, 2026 y 2030, y también por parte de Nasser Al-Khelaifi en los Mundiales de 2026 y 2030", añade el comunicado del organismo suizo.
Valcke, antiguo brazo derecho del expresidente de la FIFA Sepp Blatter, también suspendido, declaró este jueves en Suiza en calidad de acusado. "Ninguna persona se encuentra detenida", precisó el ministerio helvético.
El experiodista de Canal+, que reside en España, se hallaba en Suiza para declarar el miércoles en Lausana ante el Tribunal Arbitral del Deporte, donde recurrió su suspensión de 10 años infligida por la justicia interna de la FIFA por su implicación en la reventa de entradas del Mundial 2014.
El caso contra Al-Khelaifi es uno de los primeros vínculos directos con Catar en las abarcadoras pesquisas por corrupción en la FIFA que se realizan en Estados Unidos, Francia y Suiza, que incluyen sospechas de irregularidades en las campañas para elegir las sedes de los mundiales de 2018 y 2022.

Catar albergará el Mundial de 2022 y Rusia el del próximo año. Al-Khelaifi se ha convertido en años recientes en uno de los hombres más poderosos del fútbol al gastar sumas de dinero estratosféricas para convertir al PSG en una potencia mundial.
