El programa de rehabilitación para conductores intoxicados, al que se acogería Tiger Woods este viernes, es uno de varios tratamientos del país con el propósito de reducir la cantidad de infractores reincidentes y casos atrasados en las cortes.
Se espera que el astro del golf, de 41 años, se declare culpable de manejar imprudentemente durante una audiencia judicial. El cargo es menos severo que manejar intoxicado.
Woods se declararía culpable como parte de un programa del condado de Palm Beach, Florida, el cual han pasado cerca de 2 mil 500 infractores primerizos desde que comenzó hace cuatro años.
Richard Clausi, asistente del procurador estatal, quien supervisa los casos de delitos menos graves del condado, dijo que menos deL 1% de los participantes del programa ha reincidido.
Agregó que la clave ha sido que los infractores asuman la responsabilidad por sus acciones sin tener que ir a juicio y asegurarse de que ellos completen el programa. "Todavía es temprano, pero creemos que ha sido un éxito", afirmó.
En el programa de rehabilitación, Woods pasará un año bajo libertad condicional y pagará una multa de 250 dólares y los gastos de la corte.
También deberá de ir a una escuela para infractores, realizar 20 horas de servicio comunitario y participar en talleres donde las víctimas de conductores ebrios cuentan cómo sus vidas fueron afectadas por situaciones con conductores intoxicados.
Debido a que Woods estuvo intoxicado con medicamentos recetados y marihuana, de acuerdo con archivos judiciales, él también tendrá que hacerse regularmente pruebas de drogas. Para ser apto, los infractores deben mostrar a un juez que ellos ya han comenzado a cumplir con estos requisitos. Si Woods
completa el programa, él puede pedir a un juez que borre la condena por manejo imprudente; pero si es que le presentan cargos de nuevo, podría ser tratado como reincidente. Ya no sería apto para un programa de rehabilitación y le podrían enviar a la cárcel, suspender su licencia de conducir y dar multas más duras.
