Nairo Quintana no pudo recortar diferencias en la antepenúltima ruta de montaña y se mantuvo este jueves a 31 segundos del líder general Tom Dumoulin después de la etapa 18 del Giro de Italia.
Tejay van Garderen logró su primera victoria en una de las tres grandes del ciclismo al rebasar a Mikel Landa por el carril interior de la última curva en el ascenso final hasta Ortisei.
El estadounidense cronometró 3 horas, 54 minutos, 3 segundos en el recorrido de 137 kilómetros desde Moena, que incluyó cinco puertos de categorías en las Dolomitas.
"(Landa) es un buen sprinter y un gran escalador", dijo Van Garderen. “Intenté jugármela lo mejor posible, pero no sabía que ganaría hasta que crucé la meta”.
Thibaut Pinot arribó tercero, a ocho segundos, mientras que Dumoulin y Quintana cruzaron la meta noveno y décimo, respectivamente, ambos a 1.5 minutos del ganador.
"Hemos intentado de una manera y de otra, moviéndonos en varias ocasiones y jugando las cartas que teníamos, pero no fue posible sacar tiempo al líder”, señaló el colombiano.
"Dumoulin se defendió de buena manera y en varias ocasiones ha encontrado aliados que a su vez trabajaban para sus propias conveniencias”.
Quintana tiene dos etapas de montaña el viernes y sábado para arrebatarle la maglia rosa a Dumoulin, tomando en cuenta que el holandés tendrá la ventaja en la contrarreloj individual que cierra la carrera este domingo en Milán, la especialidad del ciclista del equipo Sunweb.
"Los datos físicos son buenos por mi parte, pero la verdad es que hay un gran nivel, todos los rivales están en gran condición”, agregó Quintana, campeón del Giro en 2014 y quien este año también apunta a ganar el Tour de Francia.
"Nos quedan dos días y debemos seguir intentándolo, de lejos si podemos, aunque mañana (viernes) será un día diferente. No nos queda otra que aprovechar el terreno que nos queda, probarlo junto al equipo, atacar y atacar”.
La etapa 19 de este viernes es una ruta de 191 kilómetros desde San Cándido hasta Piancavallo, todavía en las Dolomitas, que incluye tres puertos de montaña, mientras que la penúltima etapa del sábado es otro recorrido de 190 kilómetros con tres puertos de montaña.
Vincenzo Nibali se mantuvo tercero en la general, a 1.12 minutos, mientras que Pinot le pisa los talones a 24 segundos.
"Nibali y Quintana solo están concentrados en mí, en tratar de hacer que pierda en vez de tratar de ganar", indicó Dumoulin. "En el último momento perdieron mucho tiempo respecto a los otros competidores. Espero que si siguen así pierdan su puesto en el podio en Milán, eso sería fabuloso, y yo estaría muy contento”.
Dumoulin tenía ventaja de 2 minutos 41 segundos hasta el martes, cuando Quintana rebanó más de dos minutos del colchón al aprovechar que el holandés tuvo un percance gastrointestinal.
