El primer ministro francés, Manuel Valls, dijo el jueves que pagará al Estado 2 mil 500 euros (2 mil 814 dólares), correspondientes a los pasajes de los dos hijos que lo acompañaron a Berlín en un avión del Gobierno para presenciar la final de la Liga de Campeones.
En el marco de este desplazamiento oficial, utilicé los medios que en principio se ponen a disposición del primer ministro", dijo Valls en la isla francesa de La Reunión, en el Océano Índico.
"Pero soy sensible, por supuesto, a la reacción de los franceses, debo encarnar un comportamiento perfectamente riguroso", agregó en declaraciones a la prensa.
"Si pudiera volver a atrás, no lo haría. Y para despejar cualquier duda, he decidido asumir el costo del viaje de mis dos hijos, es decir 2, mil 500 euros (2 mil 814 dólares),", anunció Valls, que dijo que esperaba que eso terminara con la polémica.
Estos 2 mil 500 euros (2 mil 814 dólares), corresponden a la tarifa media de un vuelo comercial de ida y vuelta entre Poitiers (centro de Francia), donde se encontraba el primer ministro, y Berlín, indicaron allegados al primer ministro.
Por su parte, en unas declaraciones en la cadena BFMTV, el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, dijo que se trataba de una "sabia" decisión y que espera que sirva para "cerrar la polémica".
Este caso ha dañado la imagen de integridad de Manuel Valls. Más de tres franceses de cada cuatro (77%) reconocieron estar "sorprendidos" por este episodio, según un sondeo del instituto Elable para BFMTV. Según una fuente gubernamental, el coste del viaje del primer ministro oscilaría entre los 12 mil (13 mil 508 dólares) y los 15 mil euros (16 mil 886 dólares).
Valls, de origen catalán, fanático del fútbol y del club Barcelona, aseguró que se trataba de un viaje profesional y no de paseo, evocando una entrevista que mantuvo con el presidente de la UEFA, Michel Platini, en el estadio de Berlín.

