Venezuela ganó 3-1 a Argentina este viernes en partido amistoso disputado en Madrid, estropeando la vuelta de Leo Messi con el combinado albiceleste, que jugaba por primera vez desde el pasado Mundial de Rusia-2018.
El veterano Salomón Rondón abrió el marcador definiendo por encima de Franco Armani (6), Jhon Murillo hizo el 2-0 (44) y Lautaro Martínez recortó distancias (58), antes de que Josef Martínez pusiera el 3-1 de penalti (75) cerrando la victoria venezolana en este partido de preparación para la Copa América.
Salió Venezuela con ganas al césped del estadio Metropolitano madrileño ante una Argentina a la que le costó entrar en el partido y que despertó en la segunda parte impulsada por Messi, por el que acabaría pasando todo el juego de su selección.
Con rápidos contragolpes y balones largos, buscando a sus hombres de delante, la Vinotinto se adelantó pronto cuando Rondón recibió en el área definiendo por encima de la salida de Armani (6).
El delantero venezolano se unió con este gol a los máximos goleadores históricos de la selección venezolana, igualando los 21 tantos marchados por Juan Arango y Giancarlo Maldonado con la camiseta nacional.
APARECE MESSI

El tanto sorprendió a una Argentina en la que Messi algo retrasado se encontraba muy vigilado por los rivales, pero que volvería a ser el hombre que daría una marcha más a su selección.
La Albiceleste, que tardó en sacudirse la presión inicial de Venezuela, insistía por la banda izquierda donde aparecía Gonzalo Martínez para meter balones al área.
Argentina fue poco a poco haciéndose con el dominio del encuentro, llegando más a los dominios de Wuilker Fariñez.
A la media hora, Messi servió un balón desde la izquierda que remató de cabeza Lautaro Martínez a bocajarro para lucimiento de Fariñez (30).
El astro argentino se sacó después un disparo desde la frontal buscando la escuadra que palmeó a tiro de esquina el portero venezolano (38).
Empezaba Messi a tirar de su selección, pero Venezuela seguía haciendo mucho daño al contragolpe.
Armani salvo un mano a mano con Darwin Machís (35), Rondón cruzó demasiado un balón (40) y entonces llegó el gol de Murillo.
Tras un saque rápido de falta, soltó un disparo cruzado a la escuadra desde el pico del área que hizo inútil la estirada de Armani (44).
El 2-0 con el que se fue al descanso desató la euforia entre los miles de aficionados venezolanos presentes en un Metropolitano, que apenas llegó a cubrir una media entrada en una fría noche madrileña.
