La estrella estadounidense Simone Biles no pudo sumar este lunes su cuarto oro consecutivo en Río 2016 y fue bronce en viga de equilibrio, al ser superada por la holandesa Sanne Wevers y por su compatriota Lauren Hernández.
Con este resultado, Biles pierde así la oportunidad de seguir luchando por convertirse en la primera gimnasta de la historia que consigue cinco preseas doradas en unos mismos Juegos Olímpicos.
La victoria, que ya se daba como cierta para la mejor del mundo, se la acabó llevando la holandesa Sanne Wevers, mientras que la plata fue para la también estadounidense Lauren Hernández.
Tras arrasar en todas sus actuaciones desde que llegó a Río de Janeiro -menos en las barras asimétricas, su aparato maldito- y sumar tres de oro con descarada superioridad, Biles se convirtió en una de las sensaciones de los Juegos con su récord en el horizonte.
Pero sin posibilidades ya de conseguirlo, la texana de 19 años competirá este martes por el título de suelo, con el que podría irse de sus primeros Juegos con cuatro títulos en la maleta.
