El caso de la pancarta con un mensaje sobre las islas Malvinas/Falkland, que mostraron jugadores de la selección argentina de fútbol tras superar 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial de 2026, sigue generando reacciones.
Aunque hasta ahora la FIFA no se ha pronunciado al respecto, sobre el inicio de una investigación, hay versiones de que sí lo está haciendo. Paralelamente, el Reglamento de la Copa del Mundo de 2026 prohíbe este tipo de manifestaciones.
“La exhibición de mensajes o lemas políticos, religiosos o personales de cualquier naturaleza, en cualquier idioma o forma, por parte de jugadores y oficiales está prohibida en todo momento antes del partido, durante los himnos nacionales, durante el partido y después de la conclusión del partido”, se establece en el documento.
Las posibles sanciones a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y a los jugadores involucrados podría incluir multas económicas y suspensiones de partidos.
En medio de la celebración por vencer al onceno inglés, en el Mercedes-Benz Stadium de la ciudad estadounidense de Atlanta, se exhibió la pancarta con el mensaje: “Las Malvinas son Argentinas”.
Cabe recordar que Argentina tiene una disputa histórica por la soberanía de las islas Malvinas/Falkland, que están bajo administración del Reino Unido. En 1982, se dio la guerra de las 10 semanas entre ambos países.
No es la primera vez que la selección argentina tiene un episodio sobre estas islas en un Mundial de Fútbol.
El 7 de junio de 2014, en un partido amistoso (victoria de 2-0) contra Eslovenia en la ciudad argentina de La Plata, como preparación para el Mundial de Brasil, el seleccionado albiceleste posó con una pancarta con el mismo mensaje: Las Malvinas son Argentinas.
Posteriormente, el 26 de julio de 2014, se conoció que la AFA fue sancionada por la FIFA con unos 30 mil dólares.
Este jueves 16 de julio, Reino Unido pidió a la FIFA investigar este hecho y este fue el mensaje: “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas (Falkland en inglés) sin duda lo son”, dijo a los medios la portavoz del primer ministro, Keir Starmer, reportó la agencia EFE.
En tanto, el presidente argentino, Javier Milei, apoyó lo actuado por los jugadores, aunque dirigió la polémica a lo futbolístico y afirmó que el peor escenario sería una sanción de 30 mil dólares.
“Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan”, reportó EFE. “Las cosas que pasan en la cancha con los jugadores no son parte de la diplomacia. En el peor de los casos la Argentina recibirá una sanción económica de 30,000 dólares”. añadió respecto de una eventual sanción por parte de la FIFA.

