Lo que durante más de una década fue una sociedad sólida en la mitad de la cancha de la selección de Panamá, hoy se ha transformado en un conflicto abierto.
Armando Cooper y Gabriel “Gavilán” Gómez, dos de los futbolistas más influyentes del combinado nacional, están en bandos opuestos tras una situación interna que sacude al Sporting San Miguelito.
Ambos compartieron cerca de 12 años defendiendo los colores de Panamá y figuran entre los cinco jugadores con más partidos internacionales en la historia del país. Sin embargo, el presente los encuentra enfrentados: Gómez como director deportivo del club y Cooper como jugador separado del plantel en medio de una polémica que ha escalado públicamente.

El origen del conflicto se remonta a semanas atrás, en paralelo a una crisis de resultados que golpeaba al equipo dirigido entonces por César Aguilar, que solo consiguió una victoria en sus últimos ocho compromisos ligueros. En ese contexto, comenzaron a surgir decisiones disciplinarias que terminaron con la separación de Cooper, Ángel Orelien y Ángel Valencia de la plantilla.
Las señales deportivas fueron evidentes. En la derrota 2-3 ante Veraguas, por la décima jornada, Sporting sufrió las expulsiones de Jeslan Caicedo y Valencia. Ese día, Cooper no fue convocado, mientras que Orelien tuvo una participación intermitente en el torneo, apareciendo solo en algunas jornadas. Para la fecha 11, ninguno de los tres futbolistas figuró en la convocatoria, más allá de la sanción que pesaba sobre Valencia. Sporting cayó 0-1 frente a San Francisco y Aguilar reconoció la complejidad del momento.
“Los jugadores han sido separados del club, hay poco orden dentro de la plantilla. Es una situación que lleva un debido proceso”, explicó César Aguilar.
La versión institucional ha sido prudente. Gavilán Gómez, al frente del área deportiva desde 2021, asumió responsabilidad por el momento del equipo, pero evitó detallar las causas específicas del conflicto. Confirmó que el caso se encuentra en instancias legales entre el club y la Asociación de Futbolistas de Panamá (Afutpa).

“Cada responsabilidad y consecuencia hay que asumirla. La situación del equipo es en parte responsabilidad mía”, expresó. Además, aseguró haber sostenido múltiples conversaciones con los jugadores involucrados, incluido Cooper, con quien compartió gran parte de su carrera en la selección. Esto luego lo negaría el exfutbolista del Árabe Unido.
“Hay cosas que debemos cumplir. Siempre he tratado de aportar y de afrontar las situaciones, buscando soluciones. Hemos hablado y las instancias legales se manejarán de la mejor manera”, agregó, insistiendo en el respeto hacia los futbolistas.
Mientras Gómez ha optado por la cautela, Cooper decidió exponer su versión con amplitud a través de redes sociales.
Primero con mensajes en Instagram que anticipaban su postura y luego con una transmisión en vivo en la que detalló su experiencia dentro del club y apuntó directamente a la figura del director deportivo.


El volante colonense cuestionó el rol de Gómez, señalando que, a su juicio, no ha logrado desprenderse de su mentalidad de jugador para ejercer funciones directivas.
“Esa persona tiene que sacarse de la cabeza que ya no es jugador. Cuando crees que te las sabes todas y sigues pensando como futbolista, cometes errores”, manifestó.
Cooper también rechazó las razones que, según él, se han utilizado para justificar su salida. Aseguró que su comportamiento dentro del club fue profesional, admitiendo únicamente llegadas tardías puntuales, pero negando faltas graves como ausencias o indisciplina.
“Nunca he tenido mal comportamiento, nunca falté a entrenamientos. No hay motivos para sacarme”, sostuvo.
En su intervención, fue más allá y planteó que existe un problema estructural en la gestión interna del equipo, especialmente en el manejo del grupo y la convivencia entre jugadores experimentados y jóvenes.
“El orden no se puede imponer si desde arriba no te dejan. Siempre terminan saliendo los jugadores con más recorrido, no porque sean malos, sino por situaciones internas”, afirmó.
El mediocampista también cuestionó la forma en que se comunicó su salida, indicando que no recibió explicaciones directas por parte de la dirigencia o el cuerpo técnico.
“Fue el preparador físico quien nos dijo que ya no pertenecíamos al club. Nadie dio la cara para explicar el porqué”, relató.
En medio de la controversia, el nuevo técnico del Sporting, Julio César Dely Valdés, evitó referirse a nombres propios, pero reconoció la complejidad que representa la gestión de grupo en escenarios de tensión.
“La fricción dentro del grupo es una de las cosas más difíciles de manejar. Hay que intentar controlarla y que no afecte el rendimiento colectivo”, señaló.

El conflicto también tuvo un capítulo en redes sociales cuando Ángel Orelien, otro de los jugadores separados, comentó en la transmisión del club una frase dirigida a Gómez, aumentando la exposición pública del caso.
En un comunicado, Sporting San Miguelito indicó este jueves que la manifestación pública contra el grupo “es incompatible con los principios que rigen a la organización”. Luego señala que el club “actuará con firmeza y en el momento oportuno”.

