El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX no solo fue un evento musical de alto impacto televisivo, sino también una operación de ingeniería escénica sin precedentes recientes.
Según un reportaje de la revista Wired, la producción necesitó 9,852 efectos pirotécnicos, cerca de 400 extras con vestuario especial y soluciones creativas para transformar el campo del Levi’s Stadium en una representación simbólica de Puerto Rico.
El principal reto no fue político ni de seguridad, pese al contexto de tensión por posibles operativos migratorios en eventos masivos en Estados Unidos. El mayor obstáculo fue técnico: cumplir el deseo del artista de convertir el terreno de juego en una versión de su entorno natal en Vega Baja, con palmeras, cañaverales y escenografía caribeña, sin dañar el césped natural del estadio.
La responsabilidad recayó en Bruce y Shelley Rodgers, de la empresa Tribe Inc., encargados de producir el show de medio tiempo del Super Bowl desde hace casi dos décadas.
Wired reseña que ambos son especialistas en montajes de alta complejidad que deben instalarse y retirarse en minutos. El formato del espectáculo les da alrededor de 26 minutos totales: poco más de siete para montar, entre 12 y 13 para ejecutar, y unos seis para desmontar.
El diseño original de Bad Bunny contemplaba el uso de carritos con vegetación real para recrear la atmósfera de su residencia artística en Puerto Rico. Sin embargo, la NFL limita estrictamente la cantidad de vehículos que pueden ingresar al campo con césped natural. El máximo permitido era 25, y todos eran necesarios para escenarios, utilería y estructuras técnicas.
La solución fue inusual: sustituir plantas por personas. Bruce Rodgers optó por vestir a cientos de extras como tallos de hierba y vegetación alta. En total, unas 380 personas participaron como “plantas humanas”, creando volumen visual y movimiento orgánico sin necesidad de plataformas adicionales. Las palmeras fijas y postes sí fueron ingresados en los carritos permitidos, equipados con neumáticos especiales para proteger la grama.

“El plan funcionó”, explicó Shelley Rodgers, directora de arte del espectáculo y ganadora del Emmy por otros shows de medio tiempo. Subrayó además otra limitación importante: la luz. A diferencia de otros estadios cerrados, el Levi’s Stadium es abierto, por lo que todo el montaje se realizó a plena luz del día. “Todo se hace con luz diurna. No tienes la teatralidad de la noche”, señaló.
El espectáculo inició en una casita puertorriqueña montada en el campo y avanzó con una narrativa visual que incluyó un camión clásico, una tarima de boda y escenas de barrio.
Hubo apariciones especiales de Pedro Pascal, Cardi B, Ronald Acuña Jr., Young Miko, Jessica Alba y Karol G.
Bad Bunny interpretó varios de sus éxitos y compartió escena con Lady Gaga, quien cantó “Die With a Smile” en salsa durante una secuencia de boda.

Esa boda no fue actuación. Según Bruce Rodgers, la pareja era real y estaba a punto de casarse. El artista, que ha recibido cientos de invitaciones de boda de sus seguidores a lo largo de los años, quiso oficiar simbólicamente una unión durante el show.
El cierre incluyó a Bad Bunny corriendo con un balón de fútbol americano hasta la zona de anotación, seguido por un desfile de banderas de países de América, mientras en pantalla aparecía el mensaje: “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”. Shelley Rodgers explicó el concepto: “Une la música y el deporte. Dice: ‘Somos iguales y estamos juntos en este camino’”.
El despliegue pirotécnico también marcó un récord reciente. Bob Ross, consultor de efectos especiales del show, afirmó que fue el mayor arsenal de pirotecnia teatral en un espectáculo de medio tiempo en al menos dos décadas. Los 9,852 dispositivos incluyeron humo de colores, disparos de fuego y estructuras luminosas, entre ellas banderas gigantes de Puerto Rico encendidas en el final. “Somos un signo de exclamación para la actuación”, dijo Ross sobre el rol de la pirotecnia.
El cronograma de producción fue más corto de lo habitual. Normalmente, el concepto artístico se aprueba cerca del Día de Acción de Gracias, lo que permite meses de fabricación y logística. En esta ocasión, la aprobación llegó alrededor de Año Nuevo, tras negociaciones entre la visión del artista y las restricciones operativas. “Fue muy dramático e intenso”, admitió Bruce Rodgers.
The entirety of Bad Bunny’s #SuperBowl halftime show with special guests Lady Gaga and Ricky Martin, from inside Levi’s Stadium. pic.twitter.com/WeJiFNJ6Am
— Michael J. Duarte (@michaeljduarte) February 9, 2026


