Ya terminó la primera semana del Abierto de Australia. Un torneo que inició con 128 jugadores en el cuadro masculino y 128 en el femenino, se ha reducido en cuestión de días a tan solo 16 jugadores por rama.
Cuando se elimina a tal cantidad de tenistas en una sola semana, es inevitable que queden historias importantes, narrativas potentes y momentos que marcan tendencia. A continuación, algunas de las más relevantes e interesantes que dejó la primera semana del primer Grand Slam del año.
La sorpresa más grande… fue la falta de sorpresas
Siendo completamente sincero, la mayor sorpresa de esta primera semana fue que hubo muy pocas sorpresas, y las pocas que se dieron tuvieron poco impacto real.
En el cuadro masculino, solo Félix Auger-Aliassime, preclasificado número 7, quedó fuera antes de los octavos de final entre los diez primeros sembrados.
Por el lado femenino, fallaron dos: la italiana Jasmine Paolini (7) y la suiza Belinda Bencic (10).

Ninguno de los tres es conocido por una consistencia a prueba de todo, por lo que sus eliminaciones no sorprenden ni sacuden el torneo. Comparado con 2025 —cuando cinco de los diez primeros hombres y cuatro de las diez mejores mujeres cayeron antes de octavos—, tres de veinte en 2026 es un número muy bajo.
El calor volvió a ser protagonista (como casi siempre)
En un Grand Slam, lo ideal es que los protagonistas sean los jugadores, sus golpes y sus gestas. Sin embargo, en Melbourne durante enero, el clima casi nunca pasa desapercibido.
Las altas temperaturas volvieron a condicionar el torneo. Tanto fue así que la jornada diurna del sábado se adelantó 30 minutos, anticipando posibles interrupciones y retrasos.
Las temperaturas extremas provocaron parates, drama y controversia. En las canchas sin techo, el tenis se detuvo. Pero el verdadero foco estuvo en las canchas principales, donde el juego continuó bajo techo.

El caso más llamativo fue el partido entre Jannik Sinner y Eliot Spizzirri. Con el italiano acalambrado, abajo en el tercer set y claramente limitado físicamente, el cierre del techo le dio un respiro crucial.
Ese parate cambió el curso del partido. Sinner terminó ganando en cuatro sets, mostrando coraje y amor propio, pero la pregunta quedará flotando: ¿qué habría pasado si el techo no se cerraba en ese momento?
Djokovic, una leyenda que sigue rompiendo récords
Cuando tienes una carrera como la de Novak Djokovic, cada partido es una oportunidad para romper o igualar récords históricos, y esta semana no fue la excepción.
En primera ronda, el serbio igualó a Federer y Feliciano López con 81 participaciones en Grand Slams, además de alcanzar 21 apariciones en Australia, también junto a Federer.
Con su victoria inicial, llegó a 100 triunfos en el Abierto de Australia, convirtiéndose en el primer hombre en lograrlo en tres Grand Slams distintos.

Luego, en tercera ronda, alcanzó 102 victorias en Melbourne e impuso otro hito: 400 triunfos en torneos grandes.
Ahora, Djokovic va por el récord más ambicioso de todos: su 25° título de Grand Slam, que lo colocaría por encima de cualquier hombre o mujer en la historia del tenis.
Swiatek y Alcaraz, en marcha hacia una cita con la historia
Otra narrativa que sigue viva es la posibilidad de que Iga Swiatek y Carlos Alcaraz completen el Grand Slam.

Swiatek suma seis títulos grandes:
Roland Garros (2020, 2022, 2023 y 2024)
US Open (2022)
Wimbledon (2025)
Alcaraz también tiene seis:
Roland Garros (2024, 2025)
Wimbledon (2023, 2024)
US Open (2022, 2025)

Australia ha sido históricamente el obstáculo mayor para ambos. Alcaraz no ha pasado de cuartos de final, mientras que Swiatek solo ha alcanzado semifinales.
El gran reto será llegar a la final. Una vez ahí, ambos suelen cerrar el trabajo: Alcaraz ha ganado seis de siete finales de Grand Slam, y Swiatek ha demostrado una frialdad quirúrgica en los partidos decisivos, ganando seis de seis.
Los partidos más atractivos de los octavos de final
Los octavos de final suelen marcar el punto exacto del torneo en el que el Abierto de Australia empieza a separar a los aspirantes reales al título del resto del cuadro. Es la instancia donde el margen de error se reduce y donde los cruces comienzan a adquirir peso histórico y competitivo. Esta edición no es la excepción.
En la rama masculina, el duelo más atractivo tiene que ser el choque entre el italiano Lorenzo Musetti, número cinco del mundo, y el estadounidense Taylor Fritz, actual número nueve del ranking. No es común ver un enfrentamiento entre dos jugadores del top 10 tan temprano en un Grand Slam, lo que eleva considerablemente el valor de este cruce.

Además, el ganador de este partido podría enfrentarse en cuartos de final a Novak Djokovic, siempre y cuando el serbio supere su compromiso de octavos. Djokovic ya ha sido verdugo de ambos en torneos grandes: eliminó a Fritz en el Abierto de Estados Unidos de 2023 y el de Australia en 2024 y a Musetti en Roland Garros de 2024, un antecedente que añade un componente psicológico importante al posible cruce.
En el cuadro femenino, el partido más atractivo de los octavos será el duelo cien por ciento estadounidense entre Jessica Pegula, número seis del mundo, y Madison Keys, novena del ranking y campeona defensora del torneo. Un enfrentamiento de estilos contrastantes, potencia contra regularidad, que promete intensidad desde el primer punto.

La ganadora de este choque podría medirse en cuartos de final a otra estadounidense, Amanda Anisimova, algo poco habitual en Melbourne y que añade aún más interés a esta parte del cuadro.
Ahora sí, se viene lo mejor
La primera semana dejó buen tenis, drama, récords y polémica. Con el cuadro ya reducido, el margen de error se achica y cada partido empieza a escribir historia.
Si algo quedó claro en estos primeros días es que el desenlace del Abierto de Australia promete ser épico, y que muchas de las narrativas que marcarán el 2026 ya están en plena construcción.

