A solo tres días del esperado debut de Panamá en la Copa del Mundo, el ambiente mundialista ya comenzó a sentirse con fuerza en Toronto.
Este domingo, una importante presencia de aficionados panameños cambió por unas horas el fútbol por el béisbol y se trasladó al Rogers Centre para presenciar el tercer y último partido de la serie entre los Yankees de Nueva York y los Blue Jays de Toronto.
Todas las miradas estaban puestas en José “Chema” Caballero, el infielder santeño que apareció en la alineación de los Yankees como sexto bate y segunda base.
Desde mucho antes del inicio del encuentro ya había señales de que sería una jornada especial para el panameño. Las puertas del estadio se abrieron a las 11:30 de la mañana y numerosos aficionados, muchos de ellos recién llegados a Canadá para seguir a la selección nacional, se ubicaron cerca del terreno con banderas panameñas, pelotas, camisetas y teléfonos listos para capturar el momento.
Uno de los seguidores incluso lucía una camiseta de Los Santos, un detalle que no pasó desapercibido entre quienes aguardaban la salida del jugador.
La espera terminó exactamente a las 12:06 p.m., cuando Caballero apareció sobre el terreno acompañado de su característico balón Adidas Trionda. Como suele hacerlo en cada jornada, comenzó a demostrar su habilidad dominando el balón sobre el césped sintético del Rogers Centre, mientras compartía el momento con su compañero Amed Rosario.
La reacción fue inmediata.
Aplausos, gritos de apoyo y numerosos llamados de “¡Chema!” bajaron desde las gradas y las zonas cercanas al terreno. El panameño respondió con saludos y sonrisas a una afición que, aunque a miles de kilómetros de casa, encontró en él una conexión directa con Panamá.
Antes del partido, Caballero conversó con La Prensa y destacó la importancia del compromiso para los Yankees, que buscaban cerrar una serie clave dentro de una de las divisiones más competitivas del béisbol.
“Es un partido dentro de la división, que es bastante peleada, y la rivalidad que hay entre nosotros y los Blue Jays va más allá de una miniserie. Es muy importante el partido de hoy para cerrar la serie”, comentó.
El pelotero también habló sobre el rol versátil que ha desempeñado durante la temporada bajo las órdenes del dirigente Aaron Boone, alternando posiciones en el cuadro interior y los jardines.
“Trato de ayudar al equipo. En eso es que me concentro. En lo que yo pueda ayudar al equipo voy a estar anuente y así me han utilizado durante toda mi estancia aquí en los Yankees”, señaló.
Caballero también se refirió a la energía y la alegría que lo han convertido en una figura popular dentro del clubhouse neoyorquino.
“Hay buena armonía dentro del equipo y agradecido con la oportunidad que me dan de ser yo. Venir todos los días con una sonrisa en la cara porque me dejan ser yo como persona y de verdad que me lo disfruto mucho”, expresó.
Sin embargo, más allá del béisbol, la conversación inevitablemente giró hacia el Mundial y la presencia de Panamá en Canadá.
Aunque el calendario de las Grandes Ligas le impedirá asistir al estreno de la selección nacional, Caballero aseguró que seguirá cada paso del equipo dirigido por Thomas Christiansen.
“Lastimosamente me pierdo los partidos de los muchachos, pero estaré apoyándolos de corazón porque me gusta mucho el fútbol. Lo sigo siempre desde pequeño y obviamente ahora más que están acá en la Copa del Mundo”, indicó.
El santeño recordó además una experiencia reciente junto a la selección panameña cuando asistió al partido frente a Surinam en el estadio Rommel Fernández.
“Siempre la afición panameña se deja notar. Era un partido sumamente importante y de verdad que me lo disfruté mucho. Como tú dices, el carro lo tuve que dejar un par de kilómetros separado, pero muy contento de que pude estar ahí y disfrutar ese partido”, recordó entre risas.
La presencia masiva de panameños en Toronto tampoco pasó inadvertida para el jugador.
“Han venido y han mostrado su apoyo aquí en el Rogers Centre y de verdad que muy agradecido con todo el apoyo de la afición panameña que siempre se deja sentir”, afirmó.
Precisamente ese respaldo fue evidente una vez concluyó la sesión de calentamiento.
Lejos de dirigirse inmediatamente al clubhouse, Caballero dedicó varios minutos a compartir con sus compatriotas. Firmó pelotas, camisetas, gorras y programas del partido. Posó para fotografías con niños y adultos, atendió solicitudes de autógrafos y repartió sonrisas entre quienes aprovecharon la oportunidad para acercarse a uno de los peloteros panameños más destacados de la actualidad.
Cuando se le preguntó por el cariño que recibe en cada ciudad donde juega y especialmente ahora como integrante de los Yankees, Caballero reconoció que el vínculo con los aficionados panameños tiene un significado especial.
“Es especial. Tú sabes que en Panamá la mayoría somos yanquistas desde que nacemos y de verdad que se ha notado que apoyan bastante al equipo y apoyan a los panameños que estamos acá. De verdad muy agradecido”.
Horas después de recibir ese respaldo desde las gradas, Caballero terminó regalándoles un motivo adicional para celebrar. En la parte alta del noveno episodio, el santeño conectó un jonrón de tres carreras que terminó de sentenciar el encuentro y silenció al público local en Toronto.
El cuadrangular coronó una jornada memorable para el panameño, que pasó de ser el centro de atención durante la práctica de bateo a convertirse en una de las figuras del partido cuando más lo necesitaban los Yankees.
Gracias a ese batazo, Nueva York aseguró una victoria de 8-3 sobre los Blue Jays y se quedó con la serie dos juegos a uno.
