Una mano dentro del área del colombiano Carlos Sánchez lo convirtió en el primer expulsado del Mundial de Rusia y pasará a la historia como la segunda tarjeta roja más rápida en una Copa del Mundo.
La falta fue sancionada por el árbitro Damir Skomina a los tres minutos del partido cuando Sánchez desvió con su brazo un balón que iba directo al marco de David Ospina.
"Un partido se prepara para jugar 11 contra 11, y perder a los tres minutos un jugador tan importante no es sencillo", se lamentó el entrenador José Pekerman al finalizar el encuentro.
Cabe recordar que la tarjeta roja más rápida en la historia de los mundiales, fue para el jugador uruguayo José Batista González a los 51 segundos de partido en la Copa del Mundo de México 1986, cuando enfrentaban a Escocia.
