A los 65 años, Luis de la Fuente siente que está viviendo el momento más importante de su carrera. Después de conquistar la Liga de Naciones en 2023 y la Eurocopa en 2024, el seleccionador español quedó a un triunfo de completar una trilogía histórica con la Copa del Mundo. Sin embargo, lejos de transmitir ansiedad, el técnico apareció el viernes relajado en el Javits Center de Nueva York, donde dejó claro que la presión no es su principal preocupación.
Cuando le preguntaron si había algo que realmente le inquietara antes de la final del domingo frente a Argentina, sorprendió con una respuesta que provocó sonrisas en toda la sala.
“Estoy bastante nervioso porque volvemos en helicóptero. Hemos venido en helicóptero y tenemos que volver ahora. Eso me pone realmente nervioso. Lo demás, no. Estoy tranquilísimo”.
La broma escondía una filosofía que ha acompañado a De la Fuente durante todo el torneo. Para él, disputar una final ya representa un privilegio, independientemente del resultado.
“Es un lujo, un privilegio estar en una final. Yo firmaría llegar todos los años a una final de un campeonato del mundo, incluso perdiéndola. Lo importante es tener la posibilidad de pelear por ganarla”.
El entrenador insistió en que España afrontará el partido desde el disfrute, aunque sin olvidar que enfrente tendrá a un rival que considera extraordinario.
Para De la Fuente, la final enfrentará a dos selecciones con muchas similitudes. No solo por el talento de sus futbolistas, sino también por los valores que transmiten dentro del campo.
Incluso señaló que buena parte de esa semejanza nace de la relación que mantiene desde hace años con Lionel Scaloni.
“Coincidimos en muchos conceptos, en valores y en principios. Eso mueve tanto a su equipo como al mío”.

La amistad entre ambos no es reciente. Antes de convertirse en campeones con sus selecciones, compartieron cursos de entrenadores organizados por la Real Federación Española de Fútbol, cuando Scaloni comenzaba su preparación como técnico.
Por eso reconoció que el domingo vivirán una situación especial.
“Tenemos una gran relación. Somos dos grandes competidores, sabemos que vamos a ir a ganar nuestro partido, pero nos hace mucha ilusión enfrentarnos. Hay admiración mutua”.
El respeto de De la Fuente hacia Argentina quedó reflejado cuando rechazó las opiniones que califican al equipo sudamericano como una selección agresiva o desleal.
“No, por favor. Tengo una admiración extraordinaria por una selección que ha sido campeona de América, campeona del mundo y nuevamente campeona de América. Es admiración, admiración y más admiración”.
El técnico español tampoco escondió su admiración por Lionel Messi, un futbolista cuya historia comenzó a seguir hace más de dos décadas.
Recordó una anécdota de sus años como entrenador del Sevilla en categorías juveniles, cuando visitó Barcelona para un partido de Copa del Rey y escuchó hablar por primera vez de un joven argentino llamado Messi.

“Hicimos un marcaje individual. Íbamos empatando hasta el minuto 70. Le sacaron una amarilla al jugador que lo estaba marcando, hice el cambio... y en quince minutos nos metió cuatro goles”.
La historia sirvió para explicar que España no repetirá aquella fórmula.
“No le vamos a poner un marcaje individual, pero sí vamos a estar muy atentos. Como también habrá que estar atentos a muchos otros jugadores de Argentina”.
Además de elogiar al capitán argentino, lo señaló como un modelo para las nuevas generaciones.
“Es un jugador irrepetible. Un talento descomunal y un ejemplo para los deportistas jóvenes por su actitud y por el Mundial que está haciendo a la edad que tiene”.
En esa misma respuesta apareció inevitablemente el nombre de Lamine Yamal. El seleccionador despejó cualquier duda sobre el estado físico de la gran figura española.
Explicó que el extremo sufrió un fuerte golpe en el muslo tras el penal recibido en la semifinal, motivo por el que descansó por precaución durante una sesión de entrenamiento.
“Hoy ha entrenado con total normalidad. Está bien. Está en perfectas condiciones físicas”.

El entrenador también reveló cuál ha sido la clave para disputar finales de manera constante durante toda su carrera.
“Trabajar, trabajar y trabajar. Y cuando las cosas no salen, seguir trabajando. Nunca bajar los brazos”.
Pero añadió que ningún éxito se consigue en solitario.
“Hay que rodearse de buenos jugadores, de un gran cuerpo técnico y construir un equipo con mayúsculas”.
Ese concepto colectivo volvió a aparecer cuando recordó una enseñanza inspirada en las lecturas de Marco Aurelio.
“La colmena es más importante que la abeja. Lo importante aquí siempre es el equipo”.
Antes de viajar a Nueva York para la final, De la Fuente también buscó consejo en una persona muy especial: Vicente del Bosque, el entrenador que llevó a España a conquistar el Mundial de Sudáfrica 2010.
“Ya le he preguntado. Es un sabio del fútbol. Nadie mejor que alguien que ha vivido una situación así para transmitirte tranquilidad y ayudarte a reconocer momentos críticos del partido”.

