Por más de 100 años, el béisbol ha sido el pasatiempo nacional de los Estados Unidos. Es un deporte que forma parte integral de la idiosincrasia del país, que se juega desde pequeños y que define el verano.
Todos los peloteros del mundo sueñan con llegar a las Grandes Ligas, la mejor y más importante liga del planeta. Y es precisamente esa organización la que está detrás del Clásico Mundial de Béisbol, un torneo hecho a su medida.
Se juega en marzo, para no chocar con la temporada, y siempre termina en Estados Unidos. Todo parece alineado para que el equipo de casa domine.
Pero no ha sido así.
El trofeo de campeón —ese que define al mejor del mundo— ha sido esquivo para Estados Unidos. Salvo una ocasión, edición tras edición, cuando parece que todo está listo, llega una derrota.
Este 2026, con la caída 3-2 ante Venezuela, no fue la excepción. Y vale la pena repasar cómo se ha construido esa historia.
2006: un inicio inesperado
El primer Clásico tenía un formato distinto. Estados Unidos avanzó a la segunda fase, incluso venciendo a Japón, eventual campeón, pero perdió sus siguientes dos juegos y quedó eliminado.
Fue un debut decepcionante.
2009: leve mejoría
En la segunda edición, el equipo mejoró y alcanzó semifinales. Sin embargo, cayó 9-4 ante Japón, que terminaría siendo bicampeón.
2013: otro tropiezo
Tras liderar su grupo, Estados Unidos fue eliminado en la siguiente ronda tras caer ante República Dominicana y Puerto Rico.
2017: la consagración
Finalmente llegó el desahogo. Estados Unidos venció a Japón en semifinales y luego a Puerto Rico 8-0 en la final, conquistando su único título del Clásico Mundial.
Fue un alivio para una selección que históricamente había quedado a deber.
2023: a un paso
Ya como campeón defensor, Estados Unidos llegó nuevamente a la final, pero cayó 3-2 ante Japón, quedándose a las puertas del bicampeonato.
2026: la historia se repite
El recorrido fue similar. Avanzó como segundo de grupo, eliminó a Canadá y sorprendió al vencer a República Dominicana en semifinales.
Pero en la final, nuevamente, la derrota.
Esta vez, ante Venezuela.
Un patrón que pesa
La tercera final consecutiva perdida deja preguntas. Estados Unidos domina el béisbol a nivel de clubes, pero no logra hacerlo con la misma autoridad a nivel internacional.
Y aun así, hay algo claro.
La próxima vez que se juegue el Clásico, volverán a intentarlo.
Porque si algo ha demostrado esta historia, es que el título nunca ha estado lejos… pero tampoco ha sido suyo.


