La Copa Mundial de la FIFA regresa finalmente este jueves a Norteamérica. Lo hace después de uno de los períodos más turbulentos en la historia moderna del organismo rector del fútbol mundial. En diciembre de 2010, la FIFA sorprendió al planeta al otorgarle a Catar la organización de la Copa Mundial de 2022, superando entre otras candidaturas a la de Estados Unidos, que aspiraba a recibir nuevamente el torneo por primera vez desde 1994.
Aquella votación terminó convirtiéndose en una de las más controvertidas de la historia del deporte y abrió años de cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
Las sospechas tomaron fuerza cuando la investigación del FBI que destapó el escándalo conocido como FIFA Gate reveló una extensa trama de corrupción dentro de la estructura del fútbol mundial. Mientras dirigentes de la FIFA eran procesados y el organismo intentaba reconstruir su credibilidad, se puso en marcha la elección de la sede para 2026 bajo un nuevo sistema de votación abierto a las federaciones miembro.
El 13 de junio de 2018, durante el Congreso de la FIFA en Moscú, la candidatura conjunta de Estados Unidos, México y Canadá obtuvo un contundente respaldo al recibir 134 de los 200 votos válidos, derrotando ampliamente a Marruecos, que sumó 65.
@fepafut felicita a las Asociaciones Miembro de @ussoccer, @FMF y @CanadaSoccerEN por haber sido electas como sede de la @fifaworldcup_es del 2026 en el 68° Congreso de la @FIFAcom celebrado en Moscú. pic.twitter.com/OKDqWGwtb2
— FEPAFUT (@fepafut) June 13, 2018
Aquella decisión no solo entregó la organización a Norteamérica, sino que dio origen a la primera Copa Mundial compartida por tres países y abrió la puerta para que el legendario Estadio Azteca volviera a ser protagonista de una inauguración histórica.
El Coloso de Santa Úrsula, al sur de la Ciudad de México, volverá a recibir un partido inaugural mundialista tras haber sido sede del México 0-0 Unión Soviética en 1970 y del Bulgaria 1-1 Italia en 1986.

El recinto fue sometido a una renovación valorada en unos 300 millones de dólares y, de manera excepcional, durante los 39 días de competencia dejará de utilizar tanto su histórica denominación como el nombre comercial adquirido recientemente por medio de un acuerdo de naming rights con Banorte, para ser identificado oficialmente por la FIFA como Estadio Ciudad de México.
En ese escenario cargado de historia, la selección mexicana recibirá este jueves a Sudáfrica en el encuentro que pondrá en marcha la primera Copa Mundial con 48 selecciones participantes y 104 partidos.
El partido representa una oportunidad ideal para que el equipo dirigido por Javier Aguirre envíe un mensaje de autoridad desde el inicio y alimente la ilusión de millones de aficionados que sueñan con una actuación memorable jugando en casa.

El experimentado entrenador mexicano atravesó meses complicados debido a una larga lista de lesiones que afectó la preparación del equipo. Sin embargo, la mayoría de los jugadores lograron recuperarse a tiempo y aquellos que quedaron fuera fueron reemplazados por futbolistas que atraviesan un buen momento competitivo.
México llega a la cita como la selección número 14 del ranking FIFA y afronta el compromiso con la obligación de sumar los tres puntos. Enfrente tendrá a una Sudáfrica ubicada en el puesto 60 del escalafón mundial y que viene de ser eliminada en los octavos de final de la pasada Copa Africana de Naciones.
La probable alineación mexicana estará encabezada por Raúl Rangel en la portería que tendrá como suplente a Memo Ochoa en su sexto mundial. La defensa tendría a Jesús Gallardo, Johan Vásquez, César Montes e Israel Reyes. En el mediocampo aparecen Erik Lira, Brian Gutiérrez y Álvaro Fidalgo, mientras que en ataque destacan Roberto Alvarado, Julián Quiñones y Raúl Jiménez.

Sudáfrica, por su parte, intentará apoyarse en la disciplina táctica que ha caracterizado al equipo del técnico belga Hugo Broos. La mayoría de sus jugadores militan en la liga local, situación que favorece el entendimiento colectivo.
El cuadro sudafricano realizó su preparación final en Pachuca, ciudad situada a una altitud superior a la de la capital mexicana. El objetivo fue adaptarse a condiciones similares a las que encontrará en el estadio mundialista y reducir el impacto físico que puede provocar la altura.

Mientras los protagonistas ultiman detalles para el debut, el ambiente de fiesta ya se siente en la Ciudad de México. Más de 80 mil espectadores colmarán las tribunas para presenciar una ceremonia inaugural que promete ser una de las más espectaculares en la historia de los mundiales.
La gran estrella del espectáculo será Shakira, quien interpretará el tema oficial “Dai Dai” junto al cantante nigeriano Burna Boy. La colombiana volverá así a vincular su nombre a la Copa del Mundo después de haber protagonizado algunos de los himnos más recordados del torneo, incluyendo “Waka Waka” en Sudáfrica 2010.
El evento también contará con la participación de Alejandro Fernández, Maná, Lila Downs, Los Ángeles Azules, Belinda, J Balvin, Ryan Castro, Danny Ocean y la cantante sudafricana Tyla. La actriz mexicana Salma Hayek ejercerá como embajadora oficial del certamen.


