El estadio Rod Carew vibró con la emocionante victoria de 6-4 de Bocas del Toro sobre Chiriquí en el juego decisivo de la serie final del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.
Bocas del Toro evitó un colapso en una serie que inició liderando 2-0 sobre los chiricanos, logrando además una ventaja de 3-1 tras disputarse los partidos en sus respectivos estadios.
No obstante, los hijos del Valle de la Luna se aferraron a la vida con dos victorias consecutivas, luego de que la serie se trasladara a la ciudad capital, llevando la definición a un séptimo y decisivo juego el pasado viernes.
En un encuentro que parecía escaparse, la novena bocatoreña reaccionó en el momento justo y, con un imparable decisivo en la séptima entrada, selló una remontada que la llevó al bicampeonato.
Jonathan Mendoza, autor de ese imparable —un triple remolcador de dos carreras que devolvió la ventaja a los tortugueros—, venía de cometer una interferencia en una jugada previa que pudo costarle caro al equipo.
Sin embargo, mantuvo la compostura, recordando que el béisbol siempre da revanchas: “Yo le pedí a Papá Dios una sola oportunidad para ser el héroe y la supe aprovechar”.
Mendoza enfatizó el impacto de la juventud en el logro del objetivo. “La mayoría éramos menores de 23 o 24 años, y sabíamos lo que significaba jugar una final. La buscamos desde el primer día con el ‘Cuba’ (refiriéndose al director Jorge Gallardo); él confiaba en nosotros y siempre nos dio la oportunidad. Gracias a Dios, las cosas se dieron”.
Gallardo, quién llegó al equipo previo al inicio de esta temporada en reemplazo del herrerano Audes de León, fue un cambio importante para el joven equipo.
Esa juventud terminó siendo clave para sacar adelante el partido. No obstante, el pelotero de Bocas del Toro también reconoció la labor de quienes abrieron el camino, recordando a Marlon Mesa, difunto jugador que fue un referente para la provincia: “Ese era un ‘caballo’; si estuviese aquí, seríamos otra cosa”.
Con dos campeonatos al hilo ya y una escuadra renovada, llena de talento emergente, los bocatoreños se perfilan como el equipo a vencer para la próxima temporada, en la que seguramente ya piensan en un posible triplete.


