El LASK Linz de Austria sufrió un cambio de timón luego que el portugués João Sacramento dejó el cargo un efecto inmediato, una decisión tomada “de común acuerdo” luego de un incidente disciplinario dentro del cuerpo técnico que forzó la salida de uno de sus integrantes.
La situación llega justo un par de días después de que el equipo donde milita el panameño Andrés Andrade cortó una racha de tres derrotas de forma consecutiva.
Sacramento, en un gesto de lealtad hacia su equipo de trabajo, pidió al club que también se rompiera su vínculo.
“Entiendo que la institución debía actuar. Pedí que mi contrato también fuera rescindido por solidaridad con mi equipo de trabajo. Esta decisión no ha sido fácil, pero agradezco a empleados, jugadores y aficionados por el tiempo compartido. Mi especial gratitud va para la directiva por el respaldo y la confianza. Les deseo lo mejor para el futuro”, expresó el estratega luso.
El director deportivo Dino Buric reconoció el esfuerzo de Sacramento: “João trabajó con gran compromiso y profesionalismo, siempre anteponiendo los intereses del club. Respetamos su decisión y le agradecemos su colaboración. Le deseamos éxito en lo personal y lo profesional”.
La dirección técnica será asumida de manera interina por Maximilian Ritscher, de 31 años, quien ya fungió antes como asistente del primer equipo.
No será su primera experiencia, ya que en la temporada pasada dirigió nueve partidos oficiales con un balance de cinco victorias, dos empates y dos derrotas.
Por su parte, Andrade estuvo en el banco de suplentes en la victoria 2-0 del domingo ante Blau-Weiß Linz, un alivio en una campaña complicada para un equipo que se ha acostumbrado a disputar torneos UEFA.
Tras siete fechas, el LASK ocupa la décima posición con apenas seis puntos, a 11 del líder Rapid de Viena. El próximo reto será este sábado a las 10:00 a.m. hora de Panamá en su visita al Wolfsberger AC.


