El Clásico de Azuero terminó el viernes con polémica, luego de que los árbitros decretaran la victoria de Herrera 4-3 sobre Los Santos, por una interferencia en el jardín derecho, en partido jugado en el estadio Claudio Nieto de Monagrillo.
En la décima entrada, con las bases llenas, el herrerano Luis Rivera conectó una línea de imparable hacia la pradera derecha y el recorrido de la bola fue interrumpido por el recoge bolas del coliseo.
A esto se le suma que Rivera no corrió hacia la primera base, al quedarse celebrando con sus compañeros.
Esto ocasionó que los árbitros del partido se reunieran para tomar una decisión, en la que también participó Edgar Estivinson, quien es el coordinador de los umpires.
Al final los uniformados indicaron que predominó la interferencia, por lo que valía la carrera del corredor de tercera base y terminaba el partido.
Esto causó la molestia del director de Los Santos, Ricardo Medina, quien defendía la postura de que los corredores que iban hacia la segunda y primera base nunca llegaron a las almohadillas.
Para aclarar lo ocurrido, este medio conversó el árbitro Frandys Noriega, quien explicó la decisión de los jueces.
“La lectura de la interferencia, por un personal autorizado del terreno, es qué hubiera pasado en caso de que esa persona no lo habría hecho”, dijo Noriega, quien es el coordinador de árbitros de la Liga de Béisbol Profesional (Probeis).
“Es que con esa interferencia se puede dar bases o conceder outs. En ese caso se está evitando que la jugada transcurra. Por eso hay que analizar bien la jugada”, agregó.
Noriega destacó que de haber seguido las acciones en la pradera derecha, el joven que estaba en la tercera base habría anotado sin mayores problemas.
“El otro caso es la entrada de los jugadores al terreno, en la celebración. Bajo esta dinámica del juego, el corredor también iba a anotar. Además, el bateador de primera base representaría el segundo out”, señaló Noriega, quien tiene una experimentada carrera.
“Pudo ocurrir algo si los corredores de tercera y primera no tocan las bases. Ahí se canta out a ambos”, añadió.
Árbitros
Noriega también indicó que los árbitros del partido debieron evitar la entrada de los jugadores al terreno y que una tercera persona participara en la reunión.
“Los árbitros debieron evitar la entrada de los jugadores y tomar otras acciones para aclarar lo que había pasado”, manifestó Noriega, quien critica la actuación de Edgar Estivinson.
“A título personal te puedo decir que fue una falta de respeto del coordinador de árbitros. La decisión es de los umpires que estaban en el terreno de juego”, comentó.
“Los jueces que estaban en el terreno tenían todo su derecho de ver su revisión. La confusión evitó que se diera una buena comunicación entre ellos, pero no puede entrar una tercera persona, sin importar el rango que tenga”, finalizó.

