El diestro panameño Daniel Espino está viendo la luz al final del túnel y cada paso se celebra con el reconocimiento de lo tortuoso que es el camino de las lesiones.
Espino, selección 24 general del Draft 2019 de las Grandes Ligas (MLB), lanzó cinco entradas y un tercio entre septiembre y octubre en clase AAA y luego en la Arizona Fall League. Esto supuso su regreso tras casi cuatro años con dos cirugías en su hombro.
Daniel Espino with 🔥 today. He gives up a single to McGonigle but strikes out the side with gas. You can hear his family yelling in excitement! @CleGuardians @MLBazFallLeague #ProspectOne pic.twitter.com/g1ripxMLoc
— The Welsh (@IsItTheWelsh) October 22, 2025
Esto le abrió la oportunidad de entrenar y jugar con los Cleveland Guardians en el Spring Training. Y si bien fue enviado a la sucursal en Columbus, en la gerencia y el clubhouse están pendientes a su evolución y su posible debut en la gran carpa.
El objetivo de Cleveland es claro: entender con precisión cuánto puede lanzar Espino y con qué frecuencia puede hacerlo, sin someterlo aún a la exigencia del nivel de Grandes Ligas. La prioridad es construir su carga de trabajo de manera progresiva y sostenible, minimizando riesgos mientras recupera ritmo competitivo.
Stephen Vogt, manager de los Guardians, fue enfático al referirse al proceso del panameño, destacando tanto su estado físico actual como la necesidad de manejarlo con cautela.
“Estamos felices de que esté saludable. Tenemos que ser cuidadosos en cómo lo desarrollamos para ver de qué es capaz y cómo puede ayudarnos. Queremos que tenga impacto en el equipo grande este año, ese es el objetivo”, expresó Vogt.
Unlike Elsa, the cold does bother Daniel Espino. 🥶#GuardsSpring pic.twitter.com/1Kef6CGRTt
— Cleveland Guardians (@CleGuardians) February 25, 2026
Espino, de 25 años hizo dos presentaciones en este mes, ambas sin permitir carreras. En su primera salida, el 1 de marzo ante Arizona, lanzó una entrada perfecta con apenas nueve lanzamientos.
Posteriormente, en una aparición como relevista frente a San Diego, el derecho enfrentó un escenario más exigente tras permitir un doble Nick Solak sin outs. Sin embargo, reaccionó con autoridad al ponchar a los siguientes tres rivales.
Uno de los aspectos más llamativos de su regreso ha sido la velocidad de su recta. Según reportes, Espino ha promediado entre 96 y 97 millas por hora, alcanzando picos cercanos a las 98 mph, cifras que incluso sorprendieron al propio lanzador después de atravesar dos operaciones de hombro.
“Es un jugador extremadamente talentoso y ha trabajado como pocos. No sé si hay alguien que trabaje más duro o que sea mejor compañero que él. Su energía es contagiosa y merece todo el crédito por haber vuelto a este nivel”, añadió Vogt.


