Tras imponerse en el Gran Premio de Hungría, el undécimo del año, el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), líder destacado del Mundial de Fórmula Uno, subió al podio el domingo para recibir el premio y celebrar el triunfo sin saber cuál sería la suerte que correría su trofeo.
Como es costumbre en este premio, el ganador recibiría un trofeo de porcelana. Verstappen recibió el suyo ese día, una obra diseñada por la empresa Herend Porcelánmanufaktú.
Los otros dos, el británico Lando Norris (McLaren) y el mexicano Sergio “Checo” Pérez también subieron para recibir sus respectivos jarrones de porcelana, todos hechos a mano y cuyo precio ronda los $44,000.
Pero sin querer, Norris le rompió el trofeo Verstappen en la ceremonia del podio al festejar con botellas de champán.
Ocurrió cuando el piloto británico realizó el gesto de descorchar la tradicional botella de champaña: dio un duro golpe a la base del podio para que saliera más espuma, pero lo que provocó fue que el jarrón de Verstappen saliera rodando.
Cuando el mexicano Checo Pérez, que quedó en tercer lugar, se percató del accidente de la torpeza de Norris, comenzó a reír. Igualmente lo hicieron Norris y Verstappen, en medio de las bromas.

