El panameño José Caballero volvió a inscribir su nombre en la historia reciente de las Grandes Ligas, al convertirse en el primer jugador en apelar al Sistema de Reto de Bolas y Strikes Automatizado (ABS), una innovación que marca una nueva etapa en el béisbol.
Este hecho se suma a una rica tradición de peloteros istmeños que han dejado huella en el mejor béisbol del mundo, figuras que han marcado épocas y establecido estándares en distintas facetas del juego.
Encabezando esta lista aparece Mariano Rivera, considerado el mejor cerrador de todos los tiempos. Líder histórico de salvamentos con 652 y único jugador elegido al Salón de la Fama con el 100% de los votos en 2019, su legado es incomparable dentro del béisbol mundial.

Muy cerca está Rod Carew, uno de los bateadores más completos en la historia del juego. Ganador de siete títulos de bateo y Jugador Más Valioso en 1977 tras batear .388, su consistencia ofensiva lo coloca entre los grandes del deporte. Es el panameño con más imparables.

En el apartado ofensivo destaca Carlos Lee, líder panameño en jonrones con 358 y segundo en imparables con 2,273, consolidándose como uno de los bateadores más productivos del país en Grandes Ligas.

La velocidad y el impacto en equipos campeones tienen en Omar Moreno a uno de sus máximos exponentes. Con 487 bases robadas y dos lideratos consecutivos en la Liga Nacional, fue pieza fundamental en el título de los Piratas en 1979.

En cuanto a poder, Ben Oglivie dejó su marca al liderar la Liga Americana en jonrones en 1980 con 41, igualando a Reggie Jackson, y finalizando su carrera con 235 cuadrangulares.

Desde el montículo, Bruce Chen sobresale como el panameño con más victorias en Grandes Ligas (82, empatado con Mariano Rivera), además de una destacada longevidad al haber disputado 17 temporadas.

Entre las hazañas individuales más impresionantes figura Rennie Stennett, quien logró un histórico juego perfecto al bate de 7-7 en 1975, una marca extremadamente rara en la historia de la MLB.

Finalmente, en tiempos más recientes, Carlos Ruiz se destacó como un gran receptor al ser parte de cuatro juegos sin hits ni carreras, igualando la marca histórica en su posición de Jason Varitek. El cuarto ocurrió en la campaña de 2015 con Cole Hamels.


