El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su dimisión este jueves tras el fracaso de la selección transalpina, que no se clasificó para un Mundial por tercera vez consecutiva, situación que le dejó contra las cuerdas y le costó duras críticas.
El dirigente abandona el cargo tras la derrota en la final de la repesca mundialista ante Bosnia y Herzegovina en penaltis, un resultado que desató un terremoto mediático en Italia con llamadas a su dimisión.
“Gravina informó a los máximos representantes (...) que había renunciado al cargo”, indicó la FIGC en un comunicado tras la reunión celebrada en Roma.
Gravina rassegna le dimissioni, il 22 giugno a Roma si voterà per l'elezione del nuovo presidente#FIGC https://t.co/CLcvjCTQLF
— FIGC (@FIGC) April 2, 2026
El próximo 22 de junio se celebrarán elecciones para elegir al nuevo presidente. Giovanni Malagó aparece como uno de los candidatos con opciones.
Gravina lideró una etapa marcada por reformas estructurales, dos nuevas ausencias en los Mundiales (2022 y 2026) y la conquista de la Eurocopa 2020.
Fue elegido presidente en 2018 con el 97,20 % de los apoyos y posteriormente reelegido en 2021 y 2025, iniciando su tercer mandato hasta 2028.
Además, en 2025 fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA y vicepresidente primero del organismo.
🚨⚠️ OFFICIAL: Italian Federation president Gabriele Gravina has just resigned. It’s over. pic.twitter.com/ROvyrZCgXg
— Fabrizio Romano (@FabrizioRomano) April 2, 2026
En el ámbito deportivo, respaldó a técnicos como Luciano Spalletti y Gennaro Gattuso, incluso tras la reciente derrota.
Tras la tercera ausencia mundialista, el ministro Andrea Abodi y sectores políticos pidieron su dimisión y una reestructuración de la FIGC.
Sin embargo, Aleksander Ceferin salió en su defensa, asegurando que su salida será una gran pérdida para el fútbol italiano.
