El nuevo delantero del Real Madrid, Carlos Espí marcó en el minuto 90, engalanó el estreno de la nueva era Mourinho y derrotó al Espanyol, que estuvo muy cerca de amarrar un resultado positivo tras no dejarse intimidar por la pegada blanca en el RCDE Stadium.
La tarjeta de presentación de Mourinho empezó en el minuto nueve.
Bellingham aprovechó un error de posicionamiento de Dmitrovic para marcar el 0-1 en el primer acercamiento del Real Madrid al área rival. El delantero inglés remató con la cabeza una falta lanzada por Arda Güler.
La velocidad y el hambre del ataque blanco auguraba un examen espinoso para la defensa blanquiazul. Mbappé estuvo cerca de firmar el segundo al cuarto de hora, pero Riedel cortó antes el pase, de nuevo, de un conectado Güler.
La primera acción de peligro del Espanyol llegó en el minuto 25. Lo probó Riedel, despejó Courtois y lo volvió a intentar Roberto, sin éxito. Los blanquiazules se animaron. Y obtuvieron la recompensa en el minuto 30 gracias al 1-1 de Calatrava.
Los siguientes 45 minutos empezaron con polémica: el Madrid pidió amarilla, la segunda, para Cala por una entrada sobre Carreras que el árbitro descartó.
El Real Madrid enseñó los dientes. Esta vez fue Bellingham el que examinó los reflejos de Dmitrovic en el 54, que sacó un guante prodigioso para evitar el segundo del inglés. Los blancos estaban muy activos arriba. Vinicius pidió penalti tras una acción con Edu Expósito y el anfitrión reclamó segunda amarilla por simular.
El técnico portugués realizó al 79 un triple cambio, buscando decantar definitivamente el choque: entraron Espí, Camavinga y Trent Alexander-Arnold. El cuadro visitante insistía, pero sin la pegada suficiente, hasta que apareció Espí en el minuto 90.
El atacante aprovechó un balón perdido en el área tras una jugada de Mbappé y, tras una salida dubitativa de Dmitrovic, consiguió el 1-2 definitivo. La nueva era Mourinho en el Real Madrid empezó con tres puntos.

