El monegasco Charles Leclerc (Ferrari) ganó ayer domingo el Gran Premio de Austria de Fórmula 1, delante del holandés Max Verstappen (Red Bull), al término de una carrera indecisa hasta el final.
Leclerc, víctima de problemas con el acelerador, terminó con menos de dos segundos de ventaja respecto al holandés, que sigue líder del Mundial tras 11 pruebas disputadas, con 38 puntos más que el monegasco.
Completó el podio el británico Lewis Hamilton (Mercedes), tras el abandono del otro Ferrari, pilotado por el español Carlos Sainz Jr., cuyo motor se incendió cuando intentaba adelantar a Verstappen y hacerse con la segunda posición, a 14 vueltas para el final.
Es la segunda victoria seguida para Ferrari, tras la lograda por Carlos Sainz Jr. en el Gran Premio de Gran Bretaña el domingo precedente.
En el campeonato, la Scuderia cuenta ahora con 56 puntos de desventaja respecto a Red Bull.
“Son dos victorias consecutivas y era importante volver a lo más alto después de unas carreras en las que habíamos mostrado nuestro potencial, pero sin ganar”, afirmó Matia Binotto, patrón de la Scuderia.

