José Núñez sacudió el tablero del boxeo regional con una victoria que pocos vieron venir. En una noche que ya se instala como una de las más resonantes para el pugilismo panameño reciente, el invicto istmeño noqueó al cubano Erislandy Álvarez para arrebatarle el título Continental América de la AMB en Santiago de Chile, firmando un auténtico batacazo ante un rival de élite.
El combate, disputado en el marco del programa Knock Out a las Drogas durante la Convención Fedelatin 2026, tenía un claro favorito. Álvarez, campeón olímpico en París 2024 y dueño de un boxeo técnico de alto nivel, parecía tener el control desde el inicio. En el primer asalto impuso su jab y conectó una derecha precisa que envió a Núñez a la lona, marcando el guion esperado.
Pero el boxeo, en su esencia más pura, premia la resiliencia y la lectura en tiempo real. Núñez, zurdo, ajustó distancia, ritmo y tiempo en el segundo asalto. Comenzó a soltar golpes con mayor intención, reduciendo espacios y obligando al cubano a intercambiar. En ese terreno, el panameño encontró su oportunidad.

Primero insinuó el cambio con una acción que puso en aprietos a Álvarez, y segundos después llegó el golpe definitivo con un cruzado de izquierda limpio al mentón que derrumbó al cubano. Aunque logró incorporarse, lo hizo sin condiciones para continuar, obligando al árbitro a detener el combate y decretar el nocaut técnico.
Con este triunfo, Núñez eleva su récord a 18-0-2, con 8 nocauts, y no solo se adueña del cinturón Continental América del peso superligero, sino que envía un mensaje contundente al ranking de la categoría. Además, Erislandy Álvarez (6-1-0, 2 KOs) perdió su invicto profesional, en una derrota que sacude el panorama de la división.


