Kenny Stills y Albert Wilson, de los Dolphins de Miami, fueron los únicos dos jugadores que pusieron una rodilla en tierra durante la interpretación del himno nacional en el primer domingo de la campaña regular de la NFL.
Y Colin Kaepernick los llamó “hermanos”.
Kaepernick, quien comenzó con este tipo de protestas y a quien ningún equipo ha querido contratar desde la campaña anterior, se cercioró de agradecer el gesto de Stills y Wilson.
“Mis hermanos... siguen mostrando su fortaleza inquebrantable al luchar en favor de los oprimidos”, tuiteó Kaepernick. “No han reculado, ni siquiera ante los ataques e intimidaciones... El amor está en la raíz de nuestra resistencia”.
Kaepernick, quien jugaba con los 49ers, fue el primero en arrodillarse durante el himno nacional en 2016, como una forma de protestar contra los abusos policiales y la desigualdad racial en Estados Unidos.
Solo Stills y Wilson se arrodillaron, pero su compañero Robert Quinn levantó un puño, lo mismo que Marquise Goodwin, de los 49ers, durante el duelo entre San Francisco y Minnesota.
En Los Ángeles, Russell Okung, tackle izquierdo de los Chargers, alzó también un puño. Demaryius Thomas, receptor de los Broncos, y Brandon Marshall, linebacker del mismo equipo, se retiraron a los túneles durante la interpretación del himno, lo mismo que dos jugadores rivales en el duelo ante los Seahawks, Duane Brown y Quinton Jefferson, ambos integrantes de la línea.
