Después de casi nueve años de espera, la provincia de Colón cuenta desde hoy con un estadio digno para la práctica profesional del béisbol. El estadio Roberto Mariano Bula será inaugurado esta noche, cuando las novenas de Colón y Chiriquí se midan en el primer partido del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2026.
La celebración tiene un sabor amargo, ya que, el proyecto, cuyo contrato inicial fue pactado en $15,591,271.76 por obras en tres coliseos, terminó costando $36 millones para solo uno de ellos, el Mariano Bula.
El Estadio Roberto Mariano Bula continúa avanzando en sus trabajos durante la etapa final, alcanzando un 85% de ejecución y cumpliendo con diversos criterios de la Major League Baseball (MLB). 🏟️🏗️#ConPasoFirme #Pandeportes pic.twitter.com/OP8mCezhFG
— Pandeportes (@Pandeportes) December 30, 2025
La orden de proceder del proyecto original se emitió el 7 de noviembre de 2017 a favor del Consorcio Colón 2017, integrado por Asincro, C.A. Sucursal Panamá y Asincro Panamá Corporation, y un plazo proyectado para su entrega de 20 meses, es decir, a mediados de 2019, según información del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes). El consorcio contemplaba inicialmente la reconstrucción del Mariano Bula y obras en los estadios de sóftbol y béisbol infantil Jaime Vélez, así como la construcción de graderías en el estadio de fútbol Armando Dely Valdé, todas ellas incluidas en el programa de Renovación Deportiva de Colón.
Sin embargo, posteriormente fueron desligados del contrato los compromisos relacionados con el estadio infantil Jaime Vélez y las graderías del estadio Armando Dely Valdés, lo cual conllevó una reducción de 1.6 millones de dólares del monto pactado originalmente. Esos proyectos los desarrolla actualmente Pandeportes, de forma paralela, y entre las obras pendientes en ambos se estima una inversión conjunta cercana a los cinco millones de dólares.
Frente a los retrasos y la paralización de la obra, en febrero de 2025 se retomaron los trabajos en el Mariano Bula, con Aprocosa, cuyo contrato estableció un periodo de 14 meses de vigencia y un costo de 15,892,965.73 dólares. Aprocosa se encargó de culminar la obra bajo la supervisión de Pandeportes, con el interés de culminarla en 11 meses, pero no lo logró. Cuando la actual administración retomó el proyecto, detectó que del monto original ya se había desembolsado el 64% del monto del contrato, mientras que el avance físico de la obra correspondía apenas al 45%. La situación se agravó debido a un período de aproximadamente nueve meses en que los trabajos permanecieron abandonados.
En este acto el director de Pandeportes, Miguel Ordóñez, anunció la reanudación de los trabajos en el estadio Mariano Bula y que estarían listos para el Campeonato Juvenil y Mayor de Béisbol de 2026. En ese momento, también se anunció que la institución había llegado a un mutuo acuerdo de liquidación con la empresa Asincro, proceso en el que se reconoció un saldo a favor del contratista por $1,614,108.55, que incluye retenciones acumuladas, intereses moratorios y costos adicionales.
Ordóñez dijo ayer a La Prensa que entre 2017 y 2023, Pandeportes desembolsó 18.5 millones a Asincro, a los que hay que sumar lo que se le reconoció en la liquidación.

El estadio Roberto Mariano Bula tiene ahora capacidad para 5,000 espectadores, cuenta con especificaciones de las Grandes Ligas, y el terreno de juego es de grama sintética, mientras que el cuadro interior es de arenilla.
Además, incluye locales comerciales, baños con vestidores para deportistas, clubhouse, salones de conferencia, dos dormitorios con capacidad para 32 jugadores cada uno, cabinas de prensa, enfermería, luminarias modernas, pantallas y cintillos publicitarios, así como una novedosa fachada que promete convertirse en un atractivo adicional.
La grama sintética del estadio fue fabricada en Alicante, España, es de última generación y es el primer césped sintético del país sin caucho granulado, utilizando solo arena y combinando tonos verdes y marrones para mejorar visibilidad y seguridad. Además, se levantó la superficie del terreno 30 centímetros para mejorar el drenaje, solucionando problemas históricos de esta estructura deportiva.
Las adendas
Después de otorgada la orden de proceder y según quedó constancia en Panamá Compras, el Contrato 27-2017 INV registró seis adendas hasta noviembre de 2023: dos de precio, una de reducción de alcance y tres para extender el tiempo del contrato.
La primera adenda fue de dinero. En 2020, el contrato se incrementó en $4.6 millones, elevando el costo a $20.2 millones. Unos cuatro años después, en 2022, se producen dos adendas, en una se extendió el plazo de entrega de la obra hasta el 21 de diciembre de 2024 y en la otra se sacaron del contrato las obras en los coliseos Jaime Velez y Armando Dely Valdés, lo que redujo el monto pactado en $1.6 millones. En este momento el costo de la obra pasó a $18.6 millones.
En 2022, el proceso también estuvo marcado por controversias administrativas. El Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas revocó la decisión de Pandeportes que declaraba en incumplimiento al contratista. La resolución señaló que existían retrasos técnicos y administrativos atribuibles también a la entidad estatal. Entre las situaciones señaladas figuraban que el terreno del estadio no estaba debidamente titulado al momento de iniciar los trabajos y que la obra requería aprobaciones del entonces Instituto Nacional de Cultura, hoy Ministerio de Cultura, debido a que el estadio forma parte del patrimonio histórico de la provincia de Colón.
La quinta adenda, en 2023, implicó un incremento de $7.3 millones, lo que elevó el costo del proyecto hasta los $25.9 millones. El contrato pactado con Aprocosa es por 15.9 millones de dólares, lo que eleva hasta 36 millones de dólares la inversión realizada para completar la remodelación de la histórica estructura. La adenda seis se refiere a las cláusulas del contrato.

