La Eurocopa, que comienza este viernes en Roma con el duelo inaugural Italia-Turquía, se prepara para ser una fiesta del fútbol europeo, con estadios parcialmente abiertos al público pero también con prudencia ante la pandemia de la Covid-19.
Este torneo debía haberse disputado en 2020, pero el coronavirus obligó a retrasarlo un año y, en cierta medida, ha condicionado la puesta a punto para esta edición de 2021.
En una entrevista a la AFP, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, reconoció que “no es una Eurocopa habitual”, pero se mostró confiado sobre su desarrollo.
“No creo que haya partidos que van a ser aplazados, las burbujas son verdaderamente estrictas. Claro que nunca se sabe lo que puede pasar, pero estoy bastante confiado de que todo va a ir bien”, señaló el patrón del fútbol europeo.

