La segunda ronda del Latin America Amateur Championship (LAAC) 2026 dejó a Raúl Carbonell en una posición de expectativa de cara al corte, luego de completar este viernes una jornada complicada en el Lima Golf Club, marcada por las dificultades sobre los greens y un cierre que sostuvo sus opciones hasta el último hoyo.
Carbonell inició su recorrido a las 8:17 de la mañana desde el tee 1, después de haber firmado el jueves una tarjeta de 73 golpes, con un birdie en el hoyo 9. Este viernes, sin embargo, el panorama fue distinto. El panameño cerró con 76 impactos, producto de bogeys en los hoyos 7, 9, 10, 11, 12 y 17, en una ronda donde el putter fue el principal obstáculo para traducir en score el buen trabajo desde el tee hasta el green.
“Le pegué muy bien a la bola los dos días, de eso estoy orgulloso, pero hoy lamentablemente mi putter me falló. Muchos golpes sobre el green que quisiera tener de vuelta, putts cortos que en este tipo de torneos hay que meter”, reconoció Carbonell tras terminar su participación del día, consciente de que esos errores lo mantienen peleando el corte.
El momento más complejo de la ronda llegó entre los hoyos 9 y 12, donde acumuló cuatro bogeys consecutivos. Aun así, el cierre dejó sensaciones más positivas. Carbonell destacó su capacidad para no bajar los brazos en los tramos finales, firmando pares importantes y ejecutando tiros de alta dificultad desde el rough.
“Cerré como un varón después del hoyo 12. No me rendí y guerreé hasta el final. Por esa parte no estoy decepcionado, aunque sí por el rendimiento en el green, que ayer fue muy bueno y hoy no”, apuntó.
Más allá del resultado, el experimentado golfista valoró el respaldo del grupo panameño presente en Lima y del entorno que acompaña a los seis representantes del país.
“Siempre les agradezco por venir a apoyarnos. Son una ayuda muy importante. Sin ellos nada es posible. Ya en la cancha estamos solos, pero ese apoyo cuenta mucho”, señaló, en referencia tanto al equipo de trabajo como a la Asociación Panameña de Golf y a quienes siguen el torneo desde Panamá.
Carbonell también se refirió a la dificultad del campo, que ha elevado el nivel de exigencia en esta edición. Reconoció que recordaba el Lima Golf Club como un trazado más accesible, pero subrayó que el montaje del torneo —banderas bien defendidas, greens duros y con mucho grano, rough alto y el par 70— lo ha convertido en un verdadero examen.
“Es un test difícil, pero siento que lo he sabido dominar del tee al green. Hoy simplemente no me favoreció el putt”, explicó.
Finalmente, el panameño hizo referencia al anuncio realizado el jueves, que confirmó a El Camaleón Golf Course, en Mayakoba, como sede del LAAC 2027, una edición que no pudo disputar en su momento.
“Es un destino muy bonito, una cancha muy reconocida. Ahora toca jugar bien este año para clasificar el próximo y tener la oportunidad de estar ahí”, afirmó.

