Durante dos sólidas décadas, LeBron James ha sido uno de los mayores atractivos del fin de semana del Juego de Estrellas de la NBA. Lo que comenzó como la irrupción precoz de un fenómeno se ha transformado en una permanencia histórica que, lejos de apagarse, sigue sumando capítulos.
Fue titular con apenas 20 años en su debut en el All-Star Game en 2005 y un año después se convirtió en el Jugador Más Valioso más joven en la historia del evento. Desde entonces, nunca solicitó quedar fuera por lesión o agotamiento, incluso cuando otras figuras optaban por descansar del trajín de la temporada regular. Cumplió religiosamente con cada cita de mitad de temporada hasta 2025, cuando a los 40 años su cuerpo finalmente le impidió participar.
Sin embargo, aquel fin de semana en San Francisco no marcó el cierre definitivo de una era.
Ahora, con 41 años, James regresará este domingo al tabloncillo del Intuit Dome, al sur del centro de Los Ángeles, para disputar su 21ª aparición en el Juego de Estrellas y elevar a 22 su total de selecciones, ambos récords históricos en la NBA. Además, sigue siendo el máximo anotador tanto en la historia de la liga como en la del propio All-Star Game, una muestra de su impacto sostenido en escenarios de máxima exposición.
Lejos de considerar el evento como una carga, la estrella de los Lakers asume la cita como un privilegio. Esta vez, además, lo hará prácticamente en casa, lo que le permitirá optimizar su descanso en un tramo clave de la temporada.
“Tratando de ver cómo descansar un poco. Obviamente, el domingo será domingo. Súper agradecido por eso, por ser parte del fin de semana del Juego de Estrellas y por ser parte del gran partido. Y luego (voy a) tratar de encontrar algo de descanso”, comentó el jueves por la noche.
James llegó al receso ratificando que su convocatoria no responde a la nostalgia. En la victoria 124-104 de los Lakers sobre los Mavericks, firmó 28 puntos, 12 asistencias y 10 rebotes, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en lograr un triple-doble. Fue el número 123 de su carrera, otra cifra que consolida una trayectoria sin precedentes.

