LeBron James, clave en la clasificación de Los Ángeles Lakers para las semifinales del Oeste (4-2 contra los Memphis Grizzlies), destacó que el equipo de púrpura y oro afrontó este sexto encuentro como si fuera un séptimo partido y se jugaran todo a cara o cruz.
“Definitivamente nuestra mentalidad era de séptimo partido. Entendimos que teníamos una oportunidad de jugar delante de nuestros fanes y queríamos intentar terminarlo”, aseguró en rueda de prensa.
“Salimos con disposición, con mentalidad de ‘siguiente jugada’. Incluso cuando cometimos errores, nos los sacudimos rápido y nos movimos a la siguiente jugada”, añadió.
Los Lakers despedazaron el viernes a los Grizzlies (125-85), se clasificaron para las semifinales del Oeste (4-2) y, tras un comienzo de temporada que apuntaba a un fracaso estrepitoso, son ahora un equipo renacido y ferozmente competitivo que se ha ganado el derecho a soñar en los playoff.
D’Angelo Russell (31 puntos con un apabullante 12 de 17 en tiros y 5 en 9 en triples), Anthony Davis (16 puntos, 14 rebotes y 5 tapones) y LeBron (22 puntos con 9 de 13 en intentos a canasta) lideraron este viernes a unos Lakers que ya ganaban de 36 puntos en el tercer cuarto.
“Creo que desde el principio del partido, simplemente estuvimos fijados en nuestro plan de juego hasta los segundos finales del encuentro”, dijo LeBron.
La estrella de los Lakers también destacó la gran aportación defensiva de Davis en esta serie.
“Él fue AD (iniciales de Anthony Davis). La gente del baloncesto sabe, la competición lo sabe, lo dominante que es AD defensivamente. Él fue AD. Fue espectacular”, aseguró.
Los Lakers esperan ahora rival, que saldrá de la eliminatoria entre los Sacramento Kings y los Golden State Warriors (3-3).
Empatados
Con todo en contra y en un duelo sin margen de error, los Sacramento Kings lograron el viernes una enorme victoria en la pista de los Golden State Warriors (99-118) para forzar un séptimo y definitivo partido que se disputará hoy en Sacramento (3-3 en la serie).
Pese a perder el factor cancha el miércoles, estos jóvenes y sorprendentes Kings saltaron a este sexto encuentro en San Francisco sin complejos y derrotaron con admirable solvencia a los vigentes campeones de la NBA, que tendrán que volver a ganar a domicilio para no caer eliminados en la primera ronda del Oeste.
Stephen Curry (29 puntos) y Klay Thompson (22 tantos) se quedaron muy solos en unos Warriors que solo metieron 10 de 32 en triples y que tuvieron una pobre actuación de sus escuderos (Jordan Poole acabó con 7 puntos).
