Después de los hechos ocurridos el sábado 2 de mayo en el partido entre Alianza y Sporting San Miguelito, la Liga Panameña de Fútbol (LPF) anunció la apertura de una investigación formal.
En su comunicado, la liga fue enfática al señalar que “ha abierto de oficio una investigación formal por el grave hecho ocurrido (…) que podría comprometer la integridad de la competencia”, dejando claro que el caso será tratado bajo los protocolos establecidos.
Como parte de este proceso, informó que se ha solicitado a la Unidad de Integridad “citar a las partes involucradas para que rindan las explicaciones correspondientes”, mientras se activan todos los mecanismos institucionales.
“La Liga reconoce que en el fútbol pueden existir errores propios del juego. Sin embargo, también es claro que hay situaciones que exceden ese margen, por tanto, inaceptable dentro de los estándares de competencia profesional”, indicó el organismo.
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— LPF TIGO (@LPFpanama) May 3, 2026
En paralelo, el ente rector del torneo adelantó que remitirá el caso a la Federación Panameña de Fútbol (FPF), específicamente a su Comisión de Disciplina, con el objetivo de que se determinen posibles sanciones. Además, reiteró su postura institucional al asegurar que, “sin perjuicio de la presunción de inocencia, esta Liga actuará con la máxima rigurosidad y llevará la investigación hasta sus últimas consecuencias”.
Por su parte, el Sporting San Miguelito manifestó su preocupación a través de un comunicado oficial, en el que advirtió sobre “indicios graves que podrían estar vinculados a posibles amaños de partidos, situación que atenta contra la integridad, transparencia y espíritu competitivo del fútbol”.
El club confirmó que presentó denuncias formales tanto ante la LPF como ante la FPF, solicitando investigaciones “inmediatas, exhaustivas e imparciales”.
Asimismo, la institución capitalina fijó su posición frente a este tipo de situaciones al señalar que “bajo prácticas irregulares o manipuladas, no es posible competir en igualdad de condiciones”, al tiempo que rechazó “categóricamente cualquier forma de corrupción” y reafirmó su compromiso con un fútbol limpio.
El club también hizo un llamado al resto de las organizaciones del balompié nacional a unirse “en defensa de la integridad del fútbol panameño”, además de exhortar a las autoridades a garantizar investigaciones independientes y aplicar sanciones ejemplares en caso de comprobarse irregularidades.

