La ceremonia de inauguración de los Juegos Suramericanos de la Juventud 2026 dejó múltiples sensaciones en el estadio Rommel Fernández, en una noche cargada de emoción, cultura y expectativas por el inicio de la competencia regional.
Lo bueno
Panamá volvió a posicionarse como sede de un evento internacional, reuniendo a jóvenes atletas con la ilusión de representar a sus países.
El desfile de delegaciones fue uno de los momentos más destacados, especialmente por la energía y orgullo que transmitieron los deportistas durante su recorrido por el estadio.

La presencia de figuras históricas del deporte panameño también marcó la jornada.
Atletas como Irving Saladino (medalla de oro olímpica) y Atheyna Bylon (medalla de plata olímpica), junto a referentes como Alonso Edward y Kristine Jiménez, aportaron simbolismo a la ceremonia, en un escenario donde no siempre coinciden varias generaciones del deporte nacional.
En el apartado artístico, el espectáculo ofreció una muestra de identidad cultural. Destacaron las presentaciones de Osvaldo Ayala, Jonathan Chávez y Margarita Henríquez, junto al artista puertorriqueño Farruko, además de un despliegue de bailarines y expresiones folclóricas de distintas regiones del país.
Lo malo
Uno de los aspectos señalados fue la duración del acto, que por momentos se percibió extensa.
Asimismo, los discursos protocolares, a cargo de autoridades como el director de Pandeportes y la presidenta del Comité Olímpico de Panamá, incluyeron elementos institucionales que, aunque propios del evento, redujeron el dinamismo de la ceremonia.
En el plano técnico, algunos asistentes reportaron que el sonido durante la presentación de Farruko no tuvo la potencia esperada en ciertos sectores del estadio.
Lo feo
En cuanto a la logística, se registraron inconvenientes en la organización de voluntarios y en la asignación de asientos para parte del público.
Algunas personas reportaron cambios constantes de ubicación y falta de orientación en determinados momentos previos al inicio del espectáculo.
También se observó que sectores cercanos a la tarima principal no estaban completamente ocupados por los atletas, al inicio de la ceremonia, lo que restó impacto visual en los primeros minutos del evento.

