Con una implacable defensa que secó al estelar Trae Young, los Miami Heat arrasaron este domingo 17 de abril 115-91 a los Atlanta Hawks en el primer juego de su serie de playoffs de la NBA.
Miami, primer sembrado de la Conferencia Este, dio un golpe de autoridad ante los peligrosos Hawks con un espectacular esfuerzo colectivo.
El escolta suplente Duncan Robinson castigó a Atlanta con 27 puntos y 8 triples mientras Jimmy Butler, la figura de Miami, sumó 21 puntos.
En el otro lado de la pista, la feroz defensa de Miami colapsó a los Hawks y provocó el peor partido de la temporada de su líder, el talentoso Trae Young, que se quedó en 8 puntos y 4 asistencias.
El base All-Star, que promedia 28 puntos y 9.7 asistencias por partido, terminó con una nefasta estadística de 1/12 en tiros de campo y 0/7 en triples.
“Hacer el partido físico para él, desafiar cada tiro, mantenerlo fuera de la línea (de tres) y hacerle pasar la pelota”, dijo Butler sobre las claves de la defensa sobre Young. “Es un gran pasador, pero él puede anotar mucho y no queríamos eso”.
Los Heat llegaban al choque con mucho más descanso que los Hawks, que clasificaron a los playoffs a través del repechaje, con triunfos ante los Hornets el miércoles y los Cavaliers el viernes.
Lesionado en una rodilla en ese último choque en Cleveland, los Hawks no contaban el domingo con el pívot Clint Capela pero recuperaron a John Collins, su segundo máximo anotador.
Collins, que se perdió el último mes de competición por una lesión de pie, se quedó en 10 puntos en 21 minutos, consumido también por la presión defensiva de los Heat.

