Instalada en su campamento base en la localidad de Alliston, dentro del municipio de New Tecumseth, la selección de Panamá dirigida por Thomas Christiansen trabaja rodeada de tranquilidad, privacidad y condiciones diseñadas para maximizar el rendimiento de los futbolistas en los días previos al estreno frente a Ghana, programado para el próximo 17 de junio en el Toronto Stadium.
Su historia está estrechamente ligada a una de las selecciones más exitosas del planeta.
Décadas atrás, el Nottawasaga Resort fue el centro de operaciones de Alemania durante su preparación para el Mundial Estados Unidos 1994. Por aquellos pasillos caminaron figuras legendarias como Lothar Matthäus, Jürgen Klinsmann y Rudi Völler, integrantes de una generación que llegaba a aquella cita como campeona del mundo tras conquistar el torneo de Italia 1990.

Ahora, más de tres décadas después, los nombres han cambiado. Donde antes entrenaban Matthäus y Klinsmann, hoy lo hacen Adalberto Carrasquilla, Ismael Díaz, José Luis Rodríguez, Aníbal Godoy y Cecilio Waterman, referentes de una selección panameña que busca competir al máximo nivel en su segunda participación mundialista.

La experiencia que dejó la presencia alemana sigue siendo recordada por quienes administran el complejo.
“A la Selección de Alemania les encantó el lugar porque nadie los molestaba”, recordó el gerente general del resort, Dino Biffis, en declaraciones recogidas en un libro sobre la historia del hotel.
Precisamente esa privacidad fue uno de los factores determinantes para que Christiansen y su cuerpo técnico se inclinaran por este lugar al momento de seleccionar el campamento base.
“Al tener dos partidos en Toronto era lógico buscar algo aquí cercano y es un buen sitio, está a una hora y pico de la ciudad de Toronto, donde va a ser el estadio y como he dicho, bastante privacidad aquí, para trabajar bien los días que estaremos aquí”, explicó el entrenador panameño durante una visita realizada al complejo meses atrás.
Las ventajas logísticas son evidentes. Las canchas de entrenamiento se encuentran a pocos metros del hotel, permitiendo que los jugadores puedan trasladarse caminando entre sus habitaciones y las sesiones de trabajo.

El gimnasio, las piscinas y las áreas de recuperación también forman parte de un mismo entorno, reduciendo tiempos de desplazamiento y permitiendo que los futbolistas dediquen más tiempo al descanso y a la preparación física.
A ello se suma un ambiente natural compuesto por amplias zonas verdes, senderos y espacios abiertos que favorecen la concentración en una etapa donde cada detalle puede marcar diferencias.
La experiencia acumulada por el complejo también representa un valor añadido. Tras albergar a Alemania en 1994, el resort recibió a otras organizaciones deportivas de alto nivel, incluyendo al Parma italiano durante una de las etapas más exitosas de su historia, al Toronto FC de la MLS, a las selecciones masculina y femenina de Canadá y al club italiano Frosinone.
Todo ese recorrido permitió perfeccionar aspectos relacionados con seguridad, alimentación, logística, atención a medios de comunicación y coordinación operativa, elementos indispensables para una concentración mundialista.
Panamá afronta ahora la fase más delicada de su preparación. A menos de diez días del estreno frente a Ghana, el cuerpo técnico busca ajustar los últimos detalles tácticos mientras el grupo fortalece su convivencia y concentración.

La selección continuará este miércoles con una nueva jornada de entrenamientos desde las 9:30 de la mañana en la cancha número dos del complejo.

