El ruso Daniil Medvedev (N°2), que hasta el año pasado no había ganado nunca un partido en Roland Garros, parece que le va tomando gusto a jugar en la tierra batida parisina y ayer alcanzó la tercera ronda del torneo sin ceder un set, luego de derrotar al serbio Laslo Djere (N°56), por 6-3, 6-4 y 6-3.
Medvedev, de 26 años y quien el año pasado alcanzó los cuartos de final en París, se enfrentará en la próxima ronda a otro serbio, Miomir Kecmanovic (N°31), por una plaza en octavos.
Djere trató de plantar cara a Medvedev a base de pegar palos y arriesgar en cada golpe, lo que le llevó a conectar 39 golpes ganadores, pero también a cometer 68 errores no forzados, demasiados para aspirar a ganar un partido en un Grand Slam ante el número 2 mundial.
“Creo que Laslo debía estar lesionado y por eso no conectaba winners o cometía errores. No era fácil, pero intenté mantener la calma y concentrarme en cada bola”, explicó Medvedev a pie de pista.
La victoria, además, le permite al ruso ir ganando confianza y minutos en pista después de haberse perdido toda la gira de tierra por una operación de una hernia a la que se sometió hace casi dos meses.
Mientras tanto, la tenista polaca Iga Swiatek, número 1 mundial, logró su 30ª victoria consecutiva tras vencer a la estadounidense Alison Riske (N°43) por un contundente 6-0 y 6-2 y clasificarse para la tercera ronda de Roland Garros.
Ahora, Swiatek se enfrentará en tercera ronda a la montenegrina Danka Kovinic (N°96).

