Miguel Ordóñez volvió a escribir una página más en su extenso recorrido dentro del Latin America Amateur Championship (LAAC) al completar este jueves la primera ronda de la edición 2026 con una tarjeta de 73 golpes (+3) en el Lima Golf Club.
El actual director del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) inició su recorrido a las 7:44 a.m. desde el back nine y afrontó una jornada marcada por altibajos, en una cancha que desde temprano mostró condiciones demandantes.
Ordóñez, el único golfista que ha participado en todas las ediciones del LAAC desde su creación, abrió con par en el hoyo 10, pero en el 11, uno de los más complejos del recorrido, cometió doble bogey en un par 3 de 226 yardas.
“Arranqué un poco flojo. Venía bien en el 10, pero en el 11 me enredé con un mal tiro y eso me condicionó”, explicó. La elección de palo, con viento cruzado y un número largo, terminó en un error que lo dejó fuera de posición.
La respuesta fue inmediata. Ordóñez encadenó birdies en los hoyos 12 (par 5) y 13 (par 3) para regresar al par de la cancha, mostrando capacidad de recuperación y solidez mental. Sin embargo, el cierre del back nine volvió a exigir precisión máxima: bogeys consecutivos en los hoyos 17 y 18, ambos pares 4, lo devolvieron a terreno positivo.
El front nine mantuvo la misma dinámica. En el hoyo 2, un par 5 clave, el panameño terminó con bogey tras irse al agua en el segundo golpe, una situación que reconoció como costosa.
“Es un hoyo donde normalmente uno tiene que bajar. Ahí boté un golpe”, señaló. Aun así, volvió a responder con birdie en el hoyo 3 (par 4), antes de un bogey en el 4 (par 3), otro birdie en el 7 (par 3) y un bogey final en el 8 (par 4).
El balance dejó cuatro birdies, cinco bogeys y un doble bogey, un registro poco habitual para un jugador caracterizado por su consistencia.
“Fue una ronda atípica para mí. Normalmente no hago tantos bogeys. Muchos putts se quedaron muy cerca, detalles que se pueden limpiar”, analizó. También destacó las condiciones del campo tras la lluvia temprana: roughs más pesados y greens firmes, con posiciones de bandera que obligaron a jugar con mayor margen.
De cara a la segunda ronda, Ordóñez valoró positivamente salir en la tarde, este viernes a las 12:29 p.m. desde el front nine, con mayor claridad sobre la línea del corte.
“Me gusta jugar así porque ya sabes dónde está el número. Es una cancha que se acomoda bien a mi juego y creo que puedo mejorar”, afirmó.
Más allá del score, Ordóñez vive el LAAC 2026 con un rol adicional de peso. El panameño es uno de los cuatro entrenadores que integran la LAAC Academy, iniciativa lanzada el año pasado para identificar y desarrollar talentos emergentes del golf latinoamericano.
“Es un honor muy grande. Que Augusta National, la USGA y The R&A me hayan buscado para formar parte de este grupo es algo que valoro muchísimo”, dijo. El impacto ya se hace sentir: uno de los jugadores del programa, el venezolano Andrés Martínez Benedetti, firmó -4 y figura entre los líderes del torneo.
La jornada también dejó un anuncio de peso para el futuro del campeonato.
Este jueves se confirmó que el LAAC 2027 se disputará en El Camaleón Golf Course, Mayakoba, en Playa del Carmen (México), un escenario de primer nivel que ha sido sede de torneos del PGA Tour y que Ordóñez conoce bien tras competir allí antes de la pandemia.
“Es una cancha espectacular y muy exigente. Son parte de las grandes experiencias que te permite este torneo”, apuntó.

