En las vísperas del debut en la Copa del Mundo, el arzobispo metropolitano de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, se puso la camiseta roja y le envió este martes otro profundo y emotivo mensaje de aliento y fe a la selección nacional de fútbol.
Ulloa inició validando de manera directa el esfuerzo del combinado canalero, alejándolo de cualquier golpe de suerte: “Querida selección de fútbol. Ustedes no llegan al Mundial por casualidad”.
El líder religioso enfatizó que la clasificación es el resultado de un largo proceso de entrega. “Juegan porque detrás de cada triunfo hay años de sacrificio, de disciplina, de lágrimas silenciosas cuando nadie aplaudía y de sueños que muchos pensaron imposibles”, resaltó monseñor.

El mensaje arzobispal se estructuró sobre tres pilares fundamentales que trascienden el ámbito deportivo:
La resiliencia: Destacó que la verdadera grandeza del equipo radica en que “nunca se rindieron” ante las adversidades del camino.
La identidad: Recordó a los futbolistas que al saltar a la cancha portan “el orgullo, la alegría y la esperanza de todo un pueblo que cree en ustedes”.
La cohesión: Lanzó una petición directa para los partidos mundialistas: “Jueguen con valentía, jueguen unidos, jueguen como hermanos”.

Hacia el cierre de su intervención, Ulloa ofreció una reflexión que apela directamente al espíritu colectivo de la nación, asegurando que “los pequeños se hacen grandes cuando descubren que la fuerza más poderosa nace de la unidad, del corazón y de la fe”.
Concluyó garantizando que, sin importar el resultado en la cancha, millones de panameños estarán unidos en oración y pensamiento diciendo en silencio: “Gracias por hacernos creer nuevamente”.
El emotivo mensaje busca convertirse en motor anímico de la delegación panameña, que ya recibió previamente la bendición de Ulloa, de cara a la cita mundialista.


